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 Aprobación de luz.

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Fearlesstofall



Mensajes : 6
Fecha de inscripción : 13/10/2011

MensajeTema: Aprobación de luz.   Jue Oct 13, 2011 7:27 pm

¿Que pasaría si un día te das cuenta que lo que nunca fue parte de ti, se logra apoderar totalmente de tu vida? ¿Que al despertar en la mañana es lo primero en lo que piensas, y es lo último en tu mente al momento de dormir?
Son sentimientos que nunca pensé que podría llegar a ser capaz de sentir por nadie, por ningún ser humano, así pase prácticamente mi niñez, mi adolescencia, y ahora al borde de mis 20 y tantos años, es lo que descubro parte de mi, fue todo tan distinto a como los demás me daban a conocer ”será lo mejor” decían algunos, “Todo será perfecto ya lo verás” agregan otros, pero no, no todos pasamos por lo mismo, y menos nos ponemos en la misma situación, todos los seres humanos somos distintos en nuestros beneficios y errores, y hay que saber vivir con ellos y apreciarlos, así fue como sin darme cuenta llegue a hacerlo por ese personaje que entro a mi vida, y que hasta hoy….

Bueno, creo que avance bastante mi historia, lo siento, no sé bien como empezar, las palabras tienden a escaparse de mis manos, cuando en mi cabeza tratan de formar una frase, en la hoja donde escribo sin darme cuenta ya llevo más palabras de las que soy capaz de pensar.

No creo que me conozcan, pues no me he presentado, a menos que sean adivinos, cosa que no creo posible, perdón, a veces el humor tiende a escaparse de mí, es una característica mía, es parte de lo que soy, lo que me define en cierta forma, volviendo a lo anterior, me presento, Mi nombre es Frank Iero, un joven que vive por una sola persona, no por inercia, sino por aquel sentimiento llamado amor que hasta no mucho tiempo logre comprender.


Capitulo 1

- ¡Frank baja a desayunar!- grito la mujer- ¡se te hará tarde!
Nadie bajo, solía suceder aquello casi todas las mañanas en aquella casa de familia normal, algo estricta en cierta forma, y de tan solo 3 integrantes.

- ¡Frank te dije que bajaras! – ingresando a la habitación
- ¡Oh mamá! Lo siento, no te escuché
-¿ Como lo ibas a hacer si estabas tocando esa maldita guitarra?- pregunto la mujer algo molesta
- Mamá, déjame, es parte de lo que me gusta, tu sabes que la música forma parte de mi vida
- Claro, losé, pero tú sabes que para mí es una pérdida de tiempo, ahora deberías enfocarte en tus estudios, la universidad no es fácil, más la carrera que estas cursando- dijo la mujer sentándose en la cama.
- Losé, pero para mí no es una pérdida de tiempo, además la carrera que estudio no es algo que quiero, es algo que estudio para complacerlos a ustedes, si fuera por mi me…- detuvo su vomito de palabras pensando esta vez en no meter la pata.
-¿ si fuera por ti qué?- dijo la mujer mirando fijamente a los ojos de su hijo
- Nada, tranquila, guardo mi guitarra y bajo a desayunar
- Me parece, pues no quiero que te pierdas el primer día de clase- dijo la mujer quien luego cerró la puerta después de retirarse del cuarto.

A veces no sé porque sigo con todo esto, estudio por ellos, ¡si por ellos! Nada que me atraiga se encuentra en esa universidad, corrección, en ¡NINGUNA! Lo mío no es para estar estudiando en cuatro paredes, lo mío es el arte que puedo hacer con mis manos, con mis sentidos, pero parece que para ellos nunca será más que un maldito pasatiempo.

Guardo su guitarra, busco sus cuadernos, y los guardo en su bolso, bajo las escaleras rápidamente para evitar escuchar esos gritos de nuevo, suelen sonar bastante últimamente, y ya no era agradable vivir en un ambiente donde te digan que hacer y que no.


- Bueno, me iré – dijo tomando una tostada y dándole un sorbo a su café
- Pero hijo, debes desayunar bien- alego la mujer
- Mamá me voy, sino llegaré tarde –“claro como si me importara verdad”- allá comeré algo, adiós- le dio un beso a su madre y salió de la casa.

Subío al auto, y ahí comenzaba nuevamente el viaje a esa institución que no hacía más que burlarse de los estudiantes inluyendolo a el, le hastiaba el solo hecho de pensar que otro año comenzaba y que aún quedan varios por terminar, leyes es una carrera bastante larga, y complicada, tan solo tenía algo a favor, lo mantenía lejos de casa por unas varias horas ahorrándole los sermones de su padre sobre el futuro y como quiere que sea el sucesor, su futura nuera, incluso, ya pensando en nietos, está loco, simplemente es lo más lejano a la vida que Frank quiere.

Una vez que llego al lugar, bajo el volumen del estéreo, si, solía viajar con la música bastante fuerte, pero no le importaba, era un tiempo a solas para sí, un escape. Bajo del auto, y camino hasta los pasillos de aquella repulsiva institución que tan solo se favorece del lucro que gana a costa de sus altas tasas monetarias y se beneficia prácticamente de los padres que pagan las altas morosidades de sus hijos, llamadas más bien “estudios”.

-¡Hey Frank!- un joven de cabello ondulado y esponjoso, más bien dicho un afro color castaño se acerco a él.
- Hola Ray- dijo sin ánimo alguno
-¿ Que sucede Iero? ¿Peleas? ¿Resaca?- sonriendo ante su última pregunta
- No, nada de eso, tan solo que sabes que me cuesta mucho levantarme en las mañanas, soy bastante perezoso, por mi que las sabanas me secuestren y no me den libertad- agrego el joven de ojos avellanas.
- Bueno, es entendible, a todos nos incomoda eso, en fin...¿ Como estas para este año? ¿Algo nuevo?- pregunto con ánimo.
- Pues la verdad no, nada, tan solo un año más que desperdiciaré en este lugar, solo quiero que termine luego todo esto, y largarme.
- Tranquilo, quedan 3 años más y nos vamos- dijo sonriendo
- Ray ¿te das cuenta? Ya he desperdiciado 2 años de mi vida en este lugar, pff ¡me volveré un amargado cuando salga de aquí!
- Jajá cálmate Iero- sonó el timbre- ven, vamos a clases, no quiero perderme la primera hora, dicen que tendremos una profesora recién egresada
- Tú y tus calentura Toro- rio


Caminaron hasta el salón de clases, pues Ray además de ser su amigo hace ya 4 años, es su compañero, cosa que lo alegraba bastante, es de mucha ayuda tenerlo cerca, suele alegrarle sus días, su afro hace maravillas. Se sento en el último puesto, en un rincón, al lado de la ventana, ese había sido su lugar desde que llego aquí, no tenía ni la más minina intención de ser la mascota del profesor, y me menos le importaba si fuera un anciano ya a punto de caer en su lecho de muerte, o una mujer de excelente físico, ya nada llamaba su atención.

- Mira, te dije que estaría buena- dijo admirando a la nueva profesora
- Ah ¿sí? Pues no me interesa- dijo bastante aburrido
- Iero, a veces pienso que eres Gay- rio ante esto
- ¿sabes? Talves lo sea, o talves no me caliento tan rápido como un tal Ray Toro que mencionan, ¿lo conoces?- dijo en tono de burla.
- Es bastante guapo aquel tipo- agrego subiendo su ego
- Si, pero si tan solo se peinara su cabello- siguió con el juego
- Hey ¿qué te sucede con mi cabello? ¡Los 60 volvieron nene!- su ego estaba por las nubes esta mañana
- Solo bromeaba Toro, tranquilo que me agrada ese brócoli en tu cabeza- dijo revoloteando el cabello de su amigo.


El día paso normal, bastante aburrido para Frank, con Toro decidieron salir al centro de la ciudad, pues él no tenía nada que hacer y Frank no quería llegar a casa, pasaron a una tienda por un café, y luego a un local de comic- si, somos nerds en cierta forma- a aquel lugar recurrían bastante.


- Genial, este no lo he leído, creo que James al fin está vendiendo cosas mejores- dijo con una sonrisa de niño pequeño
- Creo, es parte de su trabajo- tomo un sorbo de su café- Hey, este es bueno, ¿Ray?- buscándolo por todos lados

- ¿¡Ray!? ¿Dónde te metiste?- solía hacer bromas como esas su querido amigo
- ¡Hey Frank! Ven estoy aquí- grito su amigo, dándole señas para que Frank se acercará a el
Pero Ray no se encontraba solo, pues al avanzar unos pasos, Frank se dio cuenta de que había una persona a su lado, un joven, un tanto más pequeño que Ray, pero aun así más alto que Frank.

- Frank, ¿pensaste que me había marchado?- dijo el alto de ojos cafés y cabello voluminoso
- Creí por un momento eso, pero, bueno, olvídalo- miro al joven que estaba al lado de su amigo
-¡Oh! Que tonto soy, Frank, el es un amigo de hace tiempo- tocando el hombro del joven desconocido
-Frank Iero, un gusto- estiro su mano en forma de saludo
-Gerard Way- estrecho su mano
-Gerard y yo fuimos vecinos bastantes años, antes de que me viniera a vivir a Belleville
- Oh, ¿un amigo de la infancia?- pregunto interesado en el tema
-Pues si, solíamos hacer muchas cosas juntos, pero bueno, luego por cosas familiares tuve que marcharme de la ciudad- agrego Ray
- ¿Y que haces tú Gerard?
- Estoy estudiando Arte en esta ciudad, me mude hace 2 meses-

El tipo desconocido era un joven de no más de 25 años, cabello negro azabache, ojos esmeraldas, piel blanca como la nieve, poseía una hermosa nariz, y tierna sonrisa.

- ¿Estudias aquí?- pregunto Ray sorprendido
- Pues si- respondió el joven
- Oh que genial, debemos salir los 3 un día, está decidido este sábado, iremos a un pub por unas cuantas cervezas
- Siempre pensando en alcohol pequeño Ray- rio Frank
- Bueno, por mi ningún problema- agrego Gerard
- Entonces, dame tu número de celular, y nos pondremos en contacto

Luego de aquello, los chicos se despidieron de Gerard, y se marcharon del local, la semana paso rápida para suerte de Frank, quien ya no soportaba más, siendo que era la primera semana de clases.

- Bueno, al fin sábado-
- sí, ¡necesitaba tanto un relajo!- agrego Frank
- Enano, hoy beberé como loco- Ray comenzó a reírse
- Ray, ¿cuando no es así?- rio ante su comentario
- En fin, te aviso para que cuides de tu guapo y mejor amigo
- ¿Y ese vendría siendo…?-
- ¡Pues yo! Enano del demonio, siempre burlándote de mi- golpeo a su amigo levemente en el brazo.
- Lo siento, no puedo evitarlo, tu cara de enojo me hace reír, además caes tan facilmente-sonrio
- Un día me vengare pequeño, y valdrá la pena- sonrió maliciosamente
- jajá en fin pelucón, llamaste a Gerard, ¿no?- pregunto curioso
- Si, nos veremos en el pub de la calle Mons. a las 8- dijo mirando su reloj
- Creo que ya deberíamos estar en camino, ¿no?
- Si, tienes razón- respondió


Se subieron al auto de Frank, el viaje fue silencioso, hasta que Ray encendió el estéreo, una canción bastante extraña para Frank comenzó a sonar.

- Ray, ¿que estas escuchando?- pregunto sorprendido
- La mejor del mundo, Britney Spears- grito con euforia
- Y luego dices que el gay soy yo- rio
- Pero ¿Cómo no te va a gustar?, digo, ¡is Britney BICTH!- grito nuevamente
- Pues la verdad no me gusta, pero me da risa verte tan alegre escuchándola, eres tan masculino a veces-soltó una fuerte carcajada
- Hay si tu, el joven más macho del mundo-

Siguieron su camino hasta llegar al lugar donde se encontrarían con Gerard, decidieron entrar al local, pues el clima no era el mejor de todos, ya estaban en invierno, una vez dentro buscaron una mesa, y comenzaron a evaluar el lugar donde se encontraban.

- Y bien enano, ¿sigues sin ánimos?- pregunto dándole luego un sorbo a su cerveza
- Pues no, o sea, es sábado, dejemos los estudios de lado- respondió dándole una jalada a su cigarro
- ¡Hey que ahí viene Gerard!- comenzó a hacerle señas al joven
- Hola, ¿cómo están?- dijo luego de acercarse a la mesa
- bien, estábamos esperándote- agrega Ray
- ¿todo bien Frank?
- Si, ¿y tu no eras puntual por lo que me conto Ray?- rio
- Pues a veces, pero aun me cuesta localizarme en esta ciudad- sonrió
- Bueno, voy por unas cuantas cervezas, me esperan aquí- dijo Ray levantándose
- En fin, dime ¿cómo conociste a Ray?- pregunto Gerard tomando asiento
- Bueno al terminar la secundaria, y ahora somos compañeros en la universidad
- Oh, sabes, no te veo siendo abogado, o ¿me equivoco?
- La verdad no me gusta para nada, fue decisión de mis padres- respondió desanimado
- ¿Y qué es lo que te gusta entonces Frank?- pregunto y luego dio paso a encender su cigarro
- La música, ¡esa es mi pasión!
- Se nota que la amas- respondió luego de darle una jalada a su vicio
- ¿Como lo sabes? – pregunto algo sorprendido
- Pues tus ojos brillaron con eso, se ven más llamativos, - respondió
- ¿y mis ojos te lo dijeron?- rio
- Frank, lo ojos son el reflejo del alma
- No sabía eso, pero si, estas en lo correcto- respondió Iero

Ray se dio paso entre ambos chicos, dejando las botellas de cerveza en la mesa, esa noche conversaron bastante, pero como Frank bien sabia, Ray quería emborracharse, y pues claro, ¡lo hizo!

- jajá si y luego, yo jajá si, eh ¿que dije?- comenzó con su infaltable hipo de ebrio
- Ray, tranquilo, estas borracho, y es tarde, ¿vamos?
-¡No! Quiero cantar, ¡Living la vida LOCA! – grito a los cuatro vientos
- Bueno, creo que mejor nos lo llevamos- dijo Gerard
- sí, pero el muy maldito no trajo sus llaves, y en su casa no sería muy buena opción dejarlo-
- Pero vamos a mi departamento, puede pasar la noche ahí- ofreció amablemente el pelinegro
- Bueno, vamos, tu conduces, ¿sí? – pregunto una vez depositando a Ray en el asiento trasero del auto.
- Si, vamos, los llevo-

Frank se sentó en el puesto de copiloto, sin dejar de observar a su pelucón amigo, quien dormía como bebé sin importarle los saltos que daba el vehículo por el mal pavimento del camino, luego de unos cuantos minutos llegaron.

- Bueno, bajémoslo- dijo Gerard
- claro, ¿me ayudas?
- sí, vamos

Gerard y Frank bajaron del auto, intentaron despertar a Ray, pero este ni señales de sobriedad daba, no tuvieron más opción que llevarlo dormido, y para mala suerte Ray era más grande que ambos.

- Como pesas pelucón- rio Frank
- parece que el peso se centra en su afro- ambos rieron ante el comentario de Gerard

Una vez dentro del edificio arrastraron a su inconsciente amigo hasta el ascensor, que mejor que eso ¿no? Siempre había que cuidar de Toro, pues cuando quería beber, lo hacía hasta perder la noción del tiempo y el espacio.

- Gerard, ayúdame, se me cae- dijo tratando de no votar a su amigo
- Frank, cuidado, su cabeza- se acerco rápidamente a el

Ray comenzó a resbalarse de los brazos de ambos, su cabeza iba directo al suelo, pero en eso alcanzaron a sujetarlo, inclinados ambos, quedando a muy corta distancia, en ese momento las miradas que se habían estado cruzando toda la noche, y que a la vez se evitaban sin conocimiento del porque, se miraron fijamente, pasaron segundos antes de que uno rompiera el silencio.

- Creo que lo salvamos- finalmente hablo Gerard
- Eh, si- aun algo atontado contesto Frank
- llegamos- dio paso a buscar sus llaves
- ¿Te apresuras? ¡Es bastante grande y pesa mucho!
- Si Frank, ¡ya está!, te ayudo

Ambos tomaron a Ray, y lo introdujeron al hogar de Way, era bastante moderno, pero con toques artísticos y rústicos en cierto punto, varios cuadros en las paredes, una cocina mediana, una comedor amplio, un ventanal con la vista hacia el centro de la ciudad, un sillón grande, donde claramente dormiría Ray.

- Bueno, ahí pasara la noche, iré por una manta- dijo Gerard
- Claro, ve- comenzó a mirar los cuadros que lo intrigaron desde que ingreso a ese lugar
- bueno, ahora sí, abrigado, y arropado como un bebé
- Que raros y hermosos estos cuadros, ¿de quién son?
- pues los pinte yo
- ¿en serio?- pregunto sorprendido
- sí, proyectos de vacaciones-agrego Gerard
- eres bastante bueno
- Gracias- sonrió
- Bueno, yo creo que me voy- rompió ese minuto de silencio
- Frank, ya es tarde, y estuviste bebiendo, si quieres puedes pasar la noche aquí- ofreció con amabilidad el pelinegro
- Bueno, la verdad no quería irme- se sonrojo al ver como esas palabra se escaparon de su boca sin haberlo pensado
- Ven, ¿quieres un café?
- claro, ¿te ayudo?
- No, no es tarea tan complicada- rio Gerard


Una vez servido el café, y ya de una hora de conversación, esta fue interrumpida por los ruidosos ronquidos de Ray.
-¿Nos vamos a acostar?
- ¿ah?
-¿ Si nos vamos a dormir?- pregunto Gerard
- eh claro- respondió algo adormilado


Dejaron las tazas en el lavavajillas, y Frank se dio paso a seguir a Gerard, el departamento era bastante amplio, por el pasillo camino a la habitación de Gerard seguían apareciendo cuadros y fotografías en las paredes
- ¿y estas fotos? ¿Las tomaste tú?
- Si, también me gusta la fotografía- respondió Gerard
- No paras de sorprenderme
- Gracias- respondió sonrojado
- jajá que tierno eres, te sonrojaste- rio Frank
- pero a lo menos no soy el que lleva una estúpida sonrisa alegre plasmada en la cara hace ya horas- rio
- Oh, no me di cuenta- sus mejillas se sonrojaron
- ¿ahora quien es el colorado?- Rio Gerard
- pues….
- Ven, vamos, - entraron a la habitación de Gerard
- el departamento es grande, pero tengo solo una cama, ¿espero no te moleste compartirla?- miro fijamente a Frank quien nuevamente se sonrojaba
- Eh, no, para nada- contesto nervioso
- Ten, aquí tienes una remera, y un pantalón de pijama- entregándoselas en las manos a Frank
- Gracias- no pudo evitar temblar al sentir ese leve contacto del roce de aquellas manos, no entendía bien que estaba pasando con él, pero le gustaba esa sensación.
- El baño esta a tu espalda, vístete ahí-dijo el joven de ojos esmeralda
- claro- Camino hasta el baño
Gerard procedió a hacer lo mismo que Frank, se puso su pijama que constaba en lo mismo, una remera y un pantalón cómodo, luego de un par de minutos Frank se apareció en la habitación
- me quedan algo grandes- se rio
- pues que quieres, eres pequeño Frank- lo miro con cierta ternura que despertó un leve tono rosa en sus mejillas
- losé, soy bajo en tamaño, pero dicen que lo bueno viene en embase pequeño- rio- pero en edad no creo que estemos muy lejanos, ¿qué edad tienes?
- yo, 24, ¿y tu Frank?
- yo tengo 23, viste, solo el tamaño, además que no eres tan alto-hizo una leve mueca con la boca
- pero aun así soy más alto que tu- rio
- bueno, ganaste, bien, ¿nos acostamos?- rio nerviosamente luego de pensar lo que había dicho
- si, déjame apagar la luz- luego de eso camino hasta la cama
Sin darse cuenta al acostarse Gerard no tomo noción de la distancia, pues estaba acostumbrado a acostarse solo, pero al momento de hacerlo, quedo a una cercanía bastante grande de la cara de Iero.

- Lo siento- dijo luego de haber chocado su nariz contra la de Frank
- No, no te alejes- agrego Frank
-¿Qué?
- Quédate así- respondió Frank

Ambos podían sentir el aliento del otro sobre sus rostros, sus respiraciones de un momento a otro se tornaron más agitadas, y aun así no se alejaba ninguno.
- Frank, ya esa tarde, creo que deberíamos dormir, ¿no?
- Pues, se me quito el sueño- rio
- ¿estás ebrio aun?
- No, Gerard, bebí café- acerco su aliento a este
- No, Frank no hagas eso, el café es una adicción para mí- respondió nervioso ante el acto de su acompañante
- ¿hacer qué? ¿Esto?- volvió a acercar su boca a aquella nariz, y sin darse cuenta se acomodo quedando tan solo a 2 centímetros de distancia de aquella boca de labios rosas
- Eso, Frank, no tientes- se sonrojo luego de esto, por suerte las luces estaban apagadas y Frank no pudo darse cuenta de eso
- ¿Estas nervioso Way?- pregunto con un tono de burla
- N...no...- respiro algo agitado
-¿Entonces no te molesta si hago esto?- no hizo movimiento alguno esperando aquella pregunta
- ¿Hacer que cosa?- pregunto confundido
- esto- acerco sus labios a los del pelinegro, tan solo rosándolos, pensó que sería un juego, pero algo lo hizo sentir una descarga de electricidad en su piel, dando paso a una clara llama de pasión
- Lo siento- se alejo algo sorprendido por su movimiento- no sé porque lo hice
- No pidas disculpas- esta vez Gerard algo nervioso se acerco a Frank, y lo beso, aquel que comenzó como un simple beso, cambio al momento que su compañero abrió su boca dándole la bienvenida a la lengua del pelinegro que ahora recorría con libertad y curiosidad cada rincón de aquella dulce cavidad oral.
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rukia brujah
Frank con moicano
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MensajeTema: Re: Aprobación de luz.   Jue Oct 13, 2011 7:30 pm

wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii lo subiste Smile se sabe
que ya lo empece a leer a si que ojala subas rapidin
para saber que pasa desde donde me que de
me gusto mucho *0*

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Marloghoul
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MensajeTema: Re: Aprobación de luz.   Sáb Oct 15, 2011 8:52 pm

ctmm amé el ca *-* lia sigue así, me emociona!! Smile
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Fearlesstofall



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MensajeTema: Re: Aprobación de luz.   Sáb Oct 15, 2011 9:21 pm

Capitulo 2

- Gerard, debo decirte esto, estuve esperando por un beso tuyo toda la noche- dijo y luego se sonrojo
- ¿en serio?- a tan solo una leve y corta distancia de Frank que ya tenía sus brazos sobre el cuello de Gerard
- Si, y no sé porque lo dije, y….- fue interrumpido por un rápido y fugaz beso
- Calla, no digas más- y volvió a aquellos dulces labios carnosos que acaba de probar y ya se sentía adicto a ellos.

Besos y tocaciones fueron parte de aquella noche para ambos, pero nada más, Morfeo los derroto cayendo estos en un profundo sueño que fue interrumpido en la mañana por un rayo de luz que entro a la habitación.

- Mamá cierra la persiana- alego Frank
- No soy tu mamá – rio
- ¿Qué?- abrió sus ojos los cuales luego comenzó a restregar
- Claro que no enano, ¡ya levántate!- ordeno el joven
- Ray, ¿tú qué haces levantado? Bebiste mucho anoche, y ¿por qué no estás con resaca?- pregunto curioso
- pues nunca me da, es unos de mis talentos, además de ser guapo
- claro, maldito suertudo, a mí se me parte la cabeza en dos, y tu sonríes como tarado- dijo fulminándolo con la mirada
- Enano, vamos, son las 2 de la tarde, ¡levántate!
- está bien, ya voy

Frank se levanto, mientras su amigo se dirigió a la cocina, el paso al baño, tomo una ducha rápida, y se cambio de ropa, dejando la que Gerard le había prestado esa noche sobre la cama de este.

- Bueno, ya estoy listo, aun así no se dé donde salió este rasguño en mi cuello- dijo entrando al comedor
- Hola Frank
- Ho-hola Gerard- respondió sonrojado
-Parece que somos los únicos que se levantaron de buen ánimo Gerard, Frank es un perezoso del demonio- rio
- Pues yo dormí bastante bien, Frank talves no
- eh, no, o sea no sé- respondió nervioso
- Bueno, amigo muchas gracias por todo, pero creo que es hora de irnos a casa, ¿no Frank?- pregunto el pelucón
- Claro, mi madre debe tener preparado su sermón por no haberle dicho que pasaría la noche fuera- rasco su cabeza
- Bien, iré a buscar una chaqueta y los acompaño hasta la salida- dijo Gerard dirigiéndose a su habitación
- Dios! Casi olvido mi celular, Ray espérame lo iré a buscar- corrió hasta el cuarto donde había pasado la noche
- Oh lo siento- dijo Gerard cuando en el camino de salida choco contra Frank
- eh, no te preocupes- dijo nervioso mirando hacia aquellos ojos esmeralda
- Frank, ¿qué sucede?, ¿estás bien?- se acerco al pequeño
- eh si, o sea, Gerard sobre lo de anoche- dijo sintiendo sus mejillas llenarse de rubor
- ¿Anoche que? ¿Qué paso?- pregunto confundido
- ¿No lo recuerdas?
- La verdad no, o sea recuerdo que salimos a beber, y trajimos a Ray a casa, luego, pues no recuerdo mucho
- Gerard, bebiste menos que yo, o talves la misma cantidad ¿y no recuerdas?- dijo algo molesto
- pues no tengo mucha resistencia al alcohol, pero cuéntame ¿qué sucedió?
- Nada, olvídalo- dio media vuelta y comenzó a caminar
- Frank…- dijo, pero este ya se encontraba caminando hacia el comedor en busca de su amigo
- ¿Estás listo Frank?- pregunto Ray
- Si, ya vámonos - se dio paso a caminar fuera de aquel lugar

Ambos comenzaron a bajar las escaleras para luego esperar por Gerard para despedirse.

-¡ Maldición!- grito
- ¿Que sucede Frank?
-Creo que olvide mis llaves en el departamento de Gerard, ya vuelvo Ray- comenzó a correr escaleras arriba

- Oh, disculpe señor- pidió perdón sin siquiera darse cuenta a quien había chocado
-¿Señor? Frank, soy tan solo un año mayor que tu- rio
- Oh, Gerard, eras tu
-Sí, yo Gerard, tu Frank- volvió a reír
- jajá que gracioso Way- dijo con molestia
- en fin… ¿a dónde ibas?
- Arriba, olvide mis…. – fue interrumpido
- ¿Llaves?
- Si, ¿cómo sabes?- pregunto sorprendido
- Pues son estas ¿no?-
- Si, gracias- intento tomarlas, pero Gerard se las alejo
- No Frank, no tan rápido
-¿Me las quieres dar?- pregunto el pequeño molesto
- No, hasta que me digas que sucede contigo, creo que nos llevábamos bien, ¿o me equivoco?- pregunto el pelinegro
- No, no me pasa nada, ahora ¿me das mis llaves?
- No, algo me dice que mientes-
-¡Gerard por un demonio entrégame mis llaves!- grito ya bastante molesto
- ¡hey! Tranquilo, si tanto apuro tienes, aquí están- se las tiro al cuerpo, pero Frank no alcanzo a tomarlas
- Idiota-dijo recogiendo sus llaves del suelo
- No, ¡el idiota eres tu Frank!- dijo Gerard acercándose a el
- No, yo entrego las cosas en las manos- dijo en tono burlón
- Pues yo hablo las cosas, y ¿tu? ¿Las evades?, claro que sí, eso te hace un pequeño idiota!- dijo molesto
- Gerard, mejor te ahorras comentarios que el olvidar las cosas ¡también te hace un idiota!- comenzó a caminar pero una mano que le tomo el brazo se lo impidió
- ¿Olvidar que?- pregunto confundió
- Nada- dijo mirando hacia el suelo
- Frank, por un demonio ¡dime!
- Nada Gerard, ¿me sueltas? Debo volver a casa- lo miro fijo a los ojos
- está bien- lo soltó, y camino tras de el

Gerard no entendía el hecho de porque Frank se encontraba tan molesto aquella tarde, talves durmió mal, no quiso seguir preguntándole, prefería ahorrarse aquella discusión

- Bien Ray, sube al auto- dijo Frank
- Claro, muchas gracias por todo Gerard- abrazo al joven de ojos esmeralda
- de nada, cuando quieras
- Gracias- subió al auto
- ¿y tú no te despides de mi Frank?
- adiós- dijo abriendo la puerta del auto que se encontraba del otro lado para ingresar a el

Comenzó a conducir con rapidez luego de haber sintonizado el estero y ponerlo a todo volumen, no quería saber nada sobre nadie, la sangre le hervía, estaba molesto, ¿qué molesto? EMPUTECIDO esa era la palabra.

- Frank, ¿estás bien?- pregunto Ray
- Si- respondió secamente
-No te creo, te conozco, dime que te sucede
- ¡Nada Toro!- grito
- Hey calma, tan solo pregunto porque me importas
- Y ¿Por qué debería estar pasándome algo malo según tu?- pregunto molesto, sin quitar los ojos del volante
- Porque a Gerard prácticamente lo ignoraste al despedirte-
- Y ¿porque todo ahora se relaciona con Gerard?- pregunto molesto nuevamente
- No losé, dime tú, tú fuiste quien se acostó con él, no yo- rio
- Hey! – detuvo el auto-tan solo compartimos cama, nada más, no saques conclusiones adelantadas Toro- retomo el camino
- Pues no las saque, solo lo dije por molestarte, pero me aclaro una duda que tenía- rio
-¿Que duda?- pregunto curioso
- Te gusta Gerard, ¿no?
- ¿Q- que?- pregunto nervioso
- No lose, pregunto porque cuando mencione que se acostaron juntos, tu rostro se puso totalmente colorado- rio
- Ray no seas tarado, hace calor, es solo eso-
- No lo creo, estamos en pleno invierno- siguió con sus comentarios
- Ray, déjame en paz ¿sí?
- Bueno, solo decía-
- No digas más, y ya mejor te bajas, estamos en tu casa- dijo molesto
- Okey, nos vemos el Lunes, ojala andes de mejor humor- dijo luego cerrando la puerta del auto

Comenzó a conducir más molesto que antes, a una alta velocidad provocando que en tan solo 10 minutos llegara a su hogar, bajo del auto, abrió la puerta y comenzó a las subir las escaleras

- Frank, ¿donde estuviste?- pregunto su madre
- Pase la noche fuera- respondió sin mirarla
- Eso está más que claro, pero no me avisaste, ¿acaso ese aparato que tienes no funciona?- pregunto
- Se llama celular mamá, y no, no funciona pues, me quede sin batería- mintió
- la verdad no me refería a aquel aparato, sino a tu cerebro, el numero de casa no es tan complicado, ¡ahora explícate!-
- déjame en paz, ¿sí?- dijo molesto y comenzó a subir las escaleras



Luego de entrar a su habitación, se tiro sobre la cama, como demonios podía estar sintiéndose tan mal, tan irritado, tan… tan…. ¿Confundido?

- ¿Como pudo olvidar que nos besamos? Es decir, bebimos casi lo mismo, y yo no olvide nada, y ¿porque me pregunto esto? No me gustan los hombres, y menos él, bueno, me han atraído algunos, pero nunca he sentido nada así, ¿por qué debería preocuparme, o si quiera porque debería estar molesto? ¡Ah dios! Gerard porque demonios revuelves mi cabeza, se me parte en dos, ¡y aun así no dejo de pensar en ti!-
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Fearlesstofall



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MensajeTema: Re: Aprobación de luz.   Dom Oct 16, 2011 9:58 pm

Capitulo 3
Luego de aquello Frank trato de evitar salir con Gerard, pero no pudo por mucho tiempo ya que su amigo Ray le pedía con una sonrisa gigante plantada en su cara que pasaran más tiempo con su amigo de infancia, y este no podía negarse, verlo tan feliz lo hacía sentir bien, bastantes salidas tuvieron, donde prácticamente se repetía lo mismo, Ray bebiendo, Frank cuidándolo, y Gerard ya no hablaba mucho, pues cada vez que lo intentaba Frank lo miraba algo molesto, talves sea parte de su bipolaridad que ni siquiera tenía conciencia de saber que la sufría. Los días continuaron iguales, Frank no podía evitar el seguir pensando en Gerard, pero no quiso hacer ningún movimiento que lo llevara a molestarse con él, ya que creía que si avanzaba las cosas, tan solo sería una pérdida de tiempo y a la vez una futura humillación, últimamente estaba pensando tantas cosas que su cabeza iba a literalmente explotar, en casa era lo mismo, constantes peleas con su padre, su madre ya no intervenía por él, ni tampoco apoyaba a su padre, solo se dirigía a la cocina a fumar su cigarrillo. Luego de la última noche de salida con los chicos Frank evito volver a salir con Gerard, se molesto tanto porque Ray trataba de unir a Gerard con su prima, la menciono en reiteradas veces, y a Frank no le gustaba mucho escuchar de ella, pues la conocía, había sido su primera novia, y la única que había tenido, Jamia, era una chica buena, linda, y simpática, pero se podía convertir en una perra sin corazón una vez que quiere vengarse de ti, Frank aprendió de eso, y por aquello termino la relación.

Paso ya un mes sin que los 3 chicos volvieran a salir, Frank se había sometido a los estudios, pues pensó que si de una vez por todas se concentraba aprendería, y si tenía la suerte de sacar buenas calificaciones no estaría tantos años dentro de su carrera, pero a quien engañamos, aquello no sucede, Ray luego de aquella discusión con Frank evito conversarle hasta que el mismo se acerco a pedirle perdón, explicándole a su amigo de cabello voluminoso que tan solo sufrió una resaca de los mil demonios, la amistad volvió a lo mismo, nadie toco el tema sobre Gerard, hasta que un día pues, no puedo evadirse más.

- Claro, no es tan difícil la materia luego de que estudias- dijo el joven de baja estatura
- Frank me sorprendes, nunca te escuche hablar sobre “estudiar”, ¿te estás drogando?- rio el pelucón
- Jajá ojala, pero creo que me resigne, no toco mi guitarra hace ya todo un mes por no soltar mis libros, siento que mi cabeza explotará- dijo sin ánimo alguno
- Iero, tranquilo, no te estreses, que para eso me tienes a mí, hoy podemos ir al parque de diversiones, ¿te gustaría?- sonrió
- pues, no sería tan mala idea, ¿nos vamos ya?
-…..
- ¿Ray? ¡Ray!- grito Frank hasta que su amigo volvió a la realidad
- Eh lo siento, pero me perdí un momento
- ¿por qué?, ¿qué sucedió?
- Aquel apoyado en tu auto es Gerard, ¿o me falla la visión?- pregunto
-¿Qué?, claro, es… es el- dijo asombrado


Ambos caminaron hasta donde se encontraba el pelinegro, se acercaron, y tan solo Ray lo saludo, por alguna razón Frank aun seguía molesto con él, no sabía cual, o talves si sabía, pero tenía miedo que aquello que pensaba fuera realmente cierto.

- Gerard! Tanto tiempo hombre, ¿cómo has estado?- dijo abrazando al pelinegro
- Bien, acomodando cosas, ¿y tu Ray?
- Eh cansado de todo esto, pero si no fuera por Iero, me aburría mucho más- rio
- ¿Y tú qué haces aquí?- pregunto Frank
- bueno, ¿que no es un lugar público?
- sí, ¿pero por eso debes andar cargando cuadernos?- pregunto con un tono de burla
- Gerard hombre, para entrar a esta universidad, no importa si eres visitante o no,¿ porque los cuadernos?- rio burlándose
- Pues no me hago pasar por estudiante…..-
- ¿entonces?- interrumpió Frank
- es que ahora estudio aquí- finalmente respondió el pelinegro
- ¿Es en serio?- sorprendido pregunto Ray
- sí, la otra universidad cerro la carrera de artes, pues por problemas de dinero, entonces no me quedo otra opción que venirme a esta- respondió
- ¡Que genial!- grito Ray
- eh que bueno por ti, ¿creo?- agrego Frank
- sí, gracias, bueno, Frank,¿ podemos hablar un momento?
- No, estábamos a punto de marcharnos con Ray y íbamos a….- se dio vuelta buscando a su amigo quien ya había desaparecido
- pues ya no está más aquí- rio
- genial- dijo molesto
- Frank, por favor, ¿podemos hablar?
- está bien, pero no aquí, sube al auto- ordeno


Ambos subieron, pero en el camino ninguno hablo, Gerard temía que por alguna palabra que dijera Frank se detuviera y lo lanzara fuera del auto, luego de casi 30 minutos llegaron a un parque abandonado a las afueras de la ciudad.

- ¿Dónde estamos?- pregunto el pelinegro
- Monroeville, un antiguo parque, solía venir de pequeño aquí, pero ahora lleva varios años vacio- dijo algo triste
- ¿no entiendo por qué? Tiene una vista muy hermosa
- bueno, creo que lo lindo no es apreciado por todos de la misma manera


Caminaron hasta sentarse en un banco que estaba bajo un árbol, aun así, se mantenía el maldito silencio que empezaba a incomodar a ambos, hasta que no aguantaron más
- Lo siento- hablo Gerard
- ¿que sientes? Pregunto sorprendido
- siento haber sido tan pendejo, haberte lanzado las llaves, y no sé, no haberte llamado en este mes para conversar
- bueno, no todo es tu culpa, yo tampoco actué de la mejor manera- agrego Frank
- tienes razón, no lo hiciste-
- No me ayudes tanto, ¿sí?- dijo algo molesto
- Ya Frank, es solo una broma, no seas infantil- rio el pelinegro
- ¿Yo soy infantil? Bueno, entonces porque estás aquí hablando con un niño que no hace más que comportarse lejano a su edad-
- porque me importas- respondió el joven de ojos esmeralda
- ¿ah?
- sí, Frank, me importas, no sé porque pero no he dejado de pensar en ti en este tiempo- miro hacia el suelo evitando la mirada de Iero
- bueno, no sé qué decir- el nerviosismo se apodero de Frank
- creo que sería un buen comienzo recordándome que sucedió aquella noche, porque no lo recuerdo
- Gerard, si no lo recuerdas es porque no fue nada importante- dijo en tono triste
- No, no es eso, es solo que te vi tan molesto que realmente me preocupe-
- Esta bien, da lo mismo- evito la mirada de aquellos hermoso ojos esmeralda que de a poco lo ponían nervioso
- Frank, por favor, ¿puedes decirme?
- está bien, aquella noche, bueno, antes de dormirnos, ¿en serio me harás decirlo?- pregunto ruborizado
- ¡Frank sin rodeos por favor!- dijo ya arto por la espera
- Nos besamos, eso sucedió- lanzo aquellas palabras de una vez por todas
- ¿en serio?- pregunto sorprendido
- sí, y no tan solo fue un beso, fueron varios, y no sé porque me lo tome tan mal, o bueno talves si se, y arg! En mi cabeza hay tantas preguntas, tantas dudas, estoy lleno de mierda, mi cerebro estallará, no sé qué demonios….- fue interrumpido por un beso que el pelinegro le estampo sin previo aviso
-¿porque lo hiciste?- pregunto confundido el joven de ojos avellana
- porque no dejabas de hablar, mucha información Frank, no puedo procesarla en un solo minuto- rio
- lo siento
- además quería recordar cómo se sentía- se sonrojo
- ¿se sentía qué?
- tus labios, no sé porque pero tan solo te bese- lo miro fijo a los ojos
- Gerard creo que esto se está complicando un poco,¿ no crees? Talves es solo una confusión, estábamos ebrios, fue un juego y ya, y para ti creo que fue nada
- ¿porque lo dices así? ¿Tan mala persona me crees?- pregunto algo confundido
- no, es tan solo que no se, ya ni sé lo que digo
- Frank, te diré algo, no soy de las personas que se van con rodeos, a mi no me gustan los hombres-dijo finalmente
- ves, fue tan solo un juego, mejor dejémoslo así, borrón y cuenta nueva, ¿está bien? bien, creo que fue todo, mejor nos vamos- dijo molesto mientras se levanto, pero una mano sujeto la suya impendo que se alejara
- No me gustan los hombres- repitió- pero hay algo en ti que….
- ¿qué?- pregunto curioso y sin darse cuenta se inclino quedando a la misma altura que Gerard
- tú tienes algo diferente- dijo el pelinegro
-¿me hablas en serio?- Sus ojos brillaron de emoción, no podía creer lo que oía
- sí, no sé que tienes, pero Iero, eres distinto, no sé qué digo, tienes razón, olvidémoslo- trato de levantarse, pero esta vez los labios de Frank se lo impidieron
- Frank…. No sigas por favor, no si no vale nada para ti- dijo mirando hacia los ojos del más bajo
-¿Y quién te dice que no significa nada para mí?- pregunto sonrojado
- Entonces, ¿no fui el único que lo sintió?
- no, Gerard también tienes algo especial, y lamento haber actuado como un total estúpido, te trate mal, y…. No losé
- Frank, está bien ya sucedió, pero dime, ¿por qué actuaste de esa manera aquel día?- pregunto curioso
- Pues me dio rabia, pensé que luego de aquellos besos, no sé, y a la mañana siguiente actuabas como si nada, me moleste, creí que me habías usado, y que no sentías nada, y yo como soy un maldito bisexual me volví loco de la rabia y confusión que provoco tu manera de actuar en mi
- perdón, no tuve intención de hacerlo, y no, no siento que esto sea un juego para mi
- Gerard, si tienes algo que decirme, dilo, no temas- volvió a inclinarse quedando nuevamente frente al pelinegro
- Frank, yo- tomo las manos del otro- yo creo que siento algo por ti, y más que amistad-
- ¿estás seguro de eso?
- Frank, la carrera de artes aun la imparten en mi universidad anterior-
-¿y porque te viniste a esta?- pregunto sorprendido
- bueno, por… por ti- respondió sonrojándose
- No puedo creerlo- sus ojos brillaron con más intensidad
- yo, bueno, pensé que seguías molesto conmigo, y teniéndome más cerca, en algún momento tendrías que dirigirme la palabra- rio
- Gerard, creo que me… me gustas- finalmente admitió lo que un mes hacia volver su cabeza un total torbellino de confusiones
- Y tu a mi Frank- se acerco a él y lo beso.
-Gerard…..- dijo luego de unos minutos dándole fin a aquel beso
- ¿Dime?
- ¿Está bien esto?, ¿nosotros?- pregunto ruborizado
- ¿Nosotros? ¿Hay un nosotros Frank?
- Pero yo creí que….-
- Frank, es solo un sentimiento que aun estamos descubriendo….- dijo el pelinegro
- ¿Ves? ¡Es un maldito juego para ti! Como demonios pude ser tan tonto, yo…..- un beso lo callo
- Frank, es broma, claro que hay un nosotros, pero…
- pero ¿qué?
- Pero no creo que debamos apurarnos a nada, pues no es como que seamos novios, ¿no?- pregunto al joven de ojos avellana
- bueno, no, no lo somos
- ¿entonces? Creo que deberíamos seguir conociéndonos, ¿no te parece?
- Si, tienes razón, tan solo, me da miedo que te quieras ir….- bajo su mirada
-¿ir donde? ¿Frank no crees que si no me interesaras me abría cambiado de universidad? Pequeño ¿cómo te hago entender que si me importas?- rio luego de esto
- No losé, o sea, si te creo, pero….
- pero nada, Frank, me gustas, y no me iré lejos de ti, tranquilo- lo beso-
- Gerard, me da miedo que me ilusiones, y luego no sientas lo mismo que yo, con la misma pasión- lo miro directo a los ojos
- eso solo el tiempo lo puede decir, pero no losé, no puedo prometerte nada
- Esta bien, te entiendo, ¿nos vamos?
- ¿te quieres ir?- pregunto tomándolo de la mano
- La verdad no, me encantaría quedarme aquí contigo, pero debo irme, mañana tengo examen-
- está bien, vamos, no quiero que saques una mala calificación
- Okey


Comenzaron a caminar, Gerard entrelazo su mano con la de Frank, al parecer si estaba hablando en serio, pero algo hacía dudar a Frank, pues el si sentía muchas cosas por el pelinegro, pero tenía miedo, pues era su primera vez sintiendo algo tan fuerte, una mezcla de emociones, que no lo dejaban pensar bien, le encantaba estar así con Gerard, abrazarlo, besarlo, aquellos labios dejaban un gusto a dulce en su boca, que no quería perderse nunca más, pero aun estaba confundido con esto, siempre debe existir algo que no te da buena espina, y Frank, suele tener un sexto sentido.

- Bueno, yo me bajo aquí- dijo Gerard
-¿Gerard,…?
- ¿dime?
- no, nada, olvídalo
- Frank, si tienes que decirme algo, dilo, no temas, tenme confianza, ¿sí?- lo miro directo a los ojos
- Esta bien, quería proponerte algo, pero si no puedes está bien...
- dime, ¿de qué se trata?- pregunto curioso el pelinegro
- Si ¿quieres salir el sábado?
- ¿Ray también va?
- No, solo nosotros dos, ¿te parece?
- ¿será una cita entonces?- sonrió
- si- El pequeño no pudo evitar sonrojarse ante esto
- No podría negarme- lo beso- mañana hablamos, ¿sí?
- está bien, que descanses
-Tu estudia, que no quiero que mi futuro no… que te vaya mal con tus estudios- ya no sabía como medir sus palabras, escapaban de su boca
- lo haré, adiós- lo beso

El día sábado llego rápido, Frank se encontraba nervioso, alegre, emocionado de ver a Gerard, abrazarlo, besarlo, pues en tan solo 2 días lo extraño demasiado, Gerard por cosas de ser nuevo estudiante no tuvo tiempo de ver a Frank, pues debía ponerse al tanto y al mismo nivel que sus nuevos compañeros ya que las universidades eran distintas.

- Ray, estoy nervioso, no sé qué hacer, ¿qué le digo? ¿Cómo lo saludo?- dijo mientras daba vueltas en círculo en su habitación
- Tranquilo Frank, Gerard es un tipo muy genial, aun no puedo creer que dos de mis mejores amigos sean pareja- dijo tirado sobre la cama de Frank
- No somos pareja, tan solo nos estamos conociendo- dijo el pequeño
- Pero creo que lo serán, pues por lo que me entere, ah, no, olvídalo- rio
- ¿sobre qué te enteraste? – pregunto curioso
- No, nada, ¡tranquilo enano!
- Ray ¡dime!
- está bien, pero no le digas a Gerard, porque si no, me mata, pues no debía decírtelo
- claro, no le diré nada, ahora dime- dijo tomando asiento junto a su amigo
- Gerard, pues, me dijo que le gustas demasiado, que no deja de pensar en ti
- ¿en serio?- sus ojos comenzaron a brillar
- sí, y me siento algo cursi y extraño diciéndote esto, más con la cara de enamorado que me pones- comenzó a reír
- No estoy enamorado- dijo algo molesto
- ah, ¿no? Enano, por favor, a mi no me puedes mentir- dijo arqueando una ceja
- no, en serio no estoy enamorado, pero, te juro que me gusta demasiado- dijo sonrojándose
- entonces no dudes de él, por como lo vi cuando me hablaba de ti, tenía el mismo brillo en los ojos que tu, ¡son tal para cual enano!- rio
- Gracias amigo, y me alegro que no te moleste esto…
- ¿esto qué? ¿Que salgan?
- pues, si
- para nada, no soy homofóbico, además a ambos los amo mucho, y solo quiero lo mejor para ustedes, porque en serio me importan- le dio un abrazo al joven de ojos avellana
- ¡gracias brócoli!- sonrió
- eh, bueno, creo que hasta yo me puse cursi, iré a buscar unas nenas, pues me siento que diciéndote estas cosas estoy perdiendo mi toque de macho alfa- rio
- jajá Ray, siempre tú y tus calenturas
- en fin, dime, ¿donde se encontraran?
- en el mismo bar de la primera vez, a las 8
- Frank, debes irte ahora, ¡son casi las 8!
- Ray! Tú y tus conversaciones me hacen perder la noción del tiempo, bueno te dejo, tu sabes la salida, y deséame suerte, ¡adiós!- salió corriendo de su habitación
- ¡Suerte enano!


Frank subió a su auto, rogaba que Gerard aun estuviera en el local, no quería perder su primera cita con él, y ya iba atrasado, comenzó a tomar velocidad, y en tan solo 10 minutos llego al centro de la ciudad donde se encontrarían, Frank bajo de su auto, comenzó a buscar por todos lados, pero no encontró a Gerard, y este no respondía su celular, comenzó a buscar dentro del pub, pero no habían señales del pelinegro, espero unos minutos ya histérico, y molesto consigo mismo por haber llegado tarde, hasta que alguien toco su hombro.

- Frank….
- Gerard!- dijo abrazando al joven
- Hola enano- dijo devolviéndole el gesto
- Lo siento, llegue tarde, pensé que te habías ido, perdón- dijo apenado
- No te preocupes, a todos nos puede pasar, yo aproveche el tiempo para ir por un café, hoy no tengo ganas de beber, así no olvidare nada- se sonrojo
- jajá, y bueno, ¿dónde vamos?
- ven, te tengo una sorpresa

- ¿qué cosa?- pregunto curioso
- pues, dame las llaves de tu auto, y déjame conducirlo- dijo el pelinegro
- creí que íbamos a ir al cine
- no, hoy no habrá cine, solo sígueme- dijo luego besándolo
- está bien, ten- entregándole las llaves al joven


Ambos subieron al auto de Frank que estaba vez era conducido por Gerard, en el automóvil conversaron sobre sus vidas, lo que querían como futuro, cosas que los hacían saber más del otro, hasta que Gerard detuvo el auto unas calles antes de su departamento.

- ¿ya llegamos? – pregunto emocionado Frank
- no, aquí es donde empieza el suspenso, déjame ponerte esto- dijo mostrando una tela
- ¿qué harás con ella?
- pues vendarte los ojos, no puedes saber que pretendo, ¿no?- rio
- no me harás daño, ¿cierto?
- ¿cómo crees? Jajá, ¿confías en mi?- pregunto mirando a los ojos de Frank
- sí, lo hago
- entonces déjame hacer esto
- está bien

Gerard vendo a Frank, continuo conduciendo unas cuantas calles más, luego se estaciono, ayudo a Frank a bajar del auto, y lo ayudo también diciéndole donde habían escaleras y que tuviera cuidado con lo que se encontraba frente a él, hasta que llegaron a la puerta del departamento de Gerard.

- bien, ahora tan solo debo abrir la puerta
- ¿qué puerta?, ¿Gerard que hay?
- tranquilo enano, confía en mí- dijo dándole luego un tierno beso

Gerard abrió la puerta, ayudando a Frank luego, lo hizo ingresar dentro de su hogar, tomándolo de la mano

- Bien, ahora puedes quitarte la venda Frank
- ¿en serio?- pregunto curioso
- sí, procede


Frank quito la venda, se tomo unos cuantos minutos para abrir sus ojos y al abrirlos se encontró con una hermosa pieza de pintura frente a él, y para su sorpresa era una imagen que ya había visto antes, aquella pintura tenia sobre ella la imagen del atardecer en el parque Monroeville, Frank no pudo aguantar sus lagrimas.

- ¿y te gusto?- pregunto el pelinegro
- no, no me gusto- contesto entre sollozos
- lo siento, intente hacer mi mejor trabajo, si no es lo suficiente bueno, pues…- fue interrumpido ante un fugaz y tierno beso
- no me gusto, me encanto, Gerard es ¡HERMOSO!- abrazo a pelinegro
- me alegro que te guste, pues es tuyo
- ¿en serio?
- sí, lo pinte para ti
- pero, ¿cuándo tuviste tiempo de hacerlo?- pregunto curioso
- pues al día siguiente de cuando fuimos, me encanto aquel lugar, y por lo que me reflejaron tus ojos, a ti también te encanta, y quería darte esto- dijo mirando hacia la pintura
- Gerard, no tengo palabras, es, perfecto, muchas gracias- volvió a abrazarlo
- No te preocupes, esa sonrisa que tienes me da por pagado- sonrió
- ¿acaso nunca dejaras de sorprenderme?- pregunto tomándolo del cuello
- pues, esa es la idea, mantener la mente abierta a cualquier cosa, ¿no?- dijo tomando al más bajo por la cintura
- tienes razón, y me encanta que seas así- dijo y luego dio paso a besarlo


Aquella tarde la pasaron juntos en el departamento de Gerard, viendo películas, comiendo pizzas, abrazados sobre el sofá donde Ray había dormido días atrás, nada podía ser más perfecto que esto para Frank, no podía decir palabra alguna, se encontraba sobre una nube de color rosa, y aquella nube eran los brazos de su querido Gerard.

-¿Frank?, ¿Frank?- pregunto el joven de ojos esmeralda luego de mover al más pequeño
- sí, ¿dime?- dijo acurrucándose en los brazos del mayor
- ya es tarde, si quieres te quedas- dijo besándole la frente a Frank
-¿no hay problema con que me quede?
- no, ninguno, por eso te ofrezco que te quedes- sonrió
- está bien-


Los jóvenes se dirigieron a la habitación de Gerard, donde pasaron otra noche juntos, su segunda noche, no podía ser más tierno, más perfecto, besos, abrazos, susurros de hermosas palabras al oído de cada uno, y luego dormir abrazados, como unos enamorados, Morfeo los venció nuevamente para darles paso a un nuevo sueño que sería interrumpido a la mañana siguiente por fuertes golpes en la puerta del hogar.

- Dios, ¿quién será a esta hora?- pregunto molesto Gerard
-¿Talves algún pariente tuyo?- rio ante esto
- No, no creo, me habrían avisado con tiempo- dijo haciendo una mueca con su boca
- Gerard, no haga eso, luego no me puedo frenar- dijo sonrojándose
- ¿hacer que enano hermoso? ¿Esta mueca?- dijo repitiendo aquel gesto
- sí, esa misma- sintió como sus mejillas tomaron un leve ardor
- pues la vuelvo a hacer cuantas veces quiera porque no me da miedo que no te frenes, pues es más te reto a que me hagas algo, no le temo Sr. Iero- sonrió pícaramente
- Oh, Sr. Way ¿está poniéndome a prueba?- pretendió seguir con aquel juego que el mayor había propuesto
- pues claro, a menos que sea un cobarde Sr. Iero- dijo levantándole una ceja
- lamento decirle que la palabra cobarde no está en mi diccionario, asique afronte las consecuencia- se tiro sobre el mayor para devorarle los labios, en medio del más suave y delicioso beso, pero los golpes volvieron a interrumpir
- ¡maldición!- grito Gerard
- ve, yo no me moveré de aquí- rio
- más te vale que no lo hagas- lo beso y se levanto


Gerard se dirigió a la puerta que tanto ruido emitía, al abrir la puerta una mujer se lanzo sobre el buscando desesperadamente sus labios, pero este la alejo con rapidez

- ¿Qué haces tú aquí?- pregunto el pelinegro
- Gerard no te hagas el que no sabe, volví por ti- sonrió la mujer para volver a besarlo
- no, no lo hagas, y ahora te vas
- no, no lo haré, pues sabes que me encanta que te hagas el difícil- se acerco a este con rapidez hasta quedar frente a aquellos labios
- Lynz, vete, ¡no te quiero aquí!- grito
- Gerard, ¿quién es? – pregunto Frank ingresando al living
-Oh, Frank, ella... Pues ella, es Lynz- dijo mirando a la mujer
- un gusto, soy su novia-
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Fearlesstofall



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Fecha de inscripción : 13/10/2011

MensajeTema: Re: Aprobación de luz.   Jue Nov 03, 2011 10:27 pm

Capitulo 4
- No eres mi novia- alego Gerard
- ¿A no? ¿Y porque aun llevas esa gargantilla que te regale?- pregunto la mujer
- pues….
- Gerard, sabes, mejor me voy- dijo Frank dando luego paso hacia la habitación del mayor
-¡Tú te vas ahora!- comenzó a empujar a la mujer fuera de su hogar
-¿no me digas que ahora te gustan los hombres Gordo?, yo no tengo problema con eso, es más podemos hacer un trió- rio la mujer
- ¡Patética!- dijo luego cerrando la puerta con fuerza.

Gerard corrió hasta su cuarto para explicarle a Frank sobre aquella mujer, no quería que ella fuera quien destruyera esto que lo hacía sentir tan bien, además no quería herir a Frank.
- Frank, te puedo explicar, ella no es….- fue interrumpido por el más bajo
- ¿tu novia?, ¿por qué no me dijiste que tenias novia, o a caso soy una clase de experimento para ti? ¡Claro! Ahora lo veo, un día me viste y pensaste que podrías probar conmigo, ¿no? Que patético eres, como dije antes, nunca dejas de sorprenderme- dijo molesto
- No, ella no es mi novia, por favor Frank, déjame explicarte- dijo tomando las manos de este
- No me toques, si no quieres recibir un golpe en el rostro
- Okey, lo siento, pero ¿me dejas explicarte?
- ¿y qué pretendes lograr? ¿Seguir con ella y ver hasta dónde eres capaz de continuar conmigo sin que te de asco? ¡NO VOY A DEJAR QUE ME PISOTEES! NO…- fue interrumpido por un beso de Gerard
- Lo siento, pero es la única manera que encuentro para callarte, y no, no pretendo estar con ambos, con ella no tengo nada, por favor, créeme- dijo mirando fijamente a aquellos ojos avellana
- está bien, explícate- dijo sentándose en la cama
- bueno- tomo asiento junto a Frank- con Lynz, fuimos novios hace tiempo, y luego de que terminamos decidí mudarme a Belleville.
- ¿entonces no terminaron hace mucho?
- No, o sea sí, la relación créeme que a los 3 meses ya venía en picada-
- ¿y porque seguiste con ella entonces?
- porque me dijo que estaba embarazada, entonces no iba a ser tan mierda de hombre de dejarla sola
- ¿pero qué sucedió?, porque no le vi panza alguna- dijo el más bajo
- Eso mismo que tu dijiste, ese fue el problema, la gota que rebalsó el vaso, ella me mintió, pues no estaba embarazada, sabía que iba a terminar con ella y uso ese recurso para mantenerme a su lado, y yo como bobo caí- rio ante su último comentario
- No eres bobo, a cualquiera le hubiera sucedido- tomo la cara del mayor
- Si, lo soy, deje a todos mis amigos de lado, mis proyectos musicales, todo por estar con ella, por querer cuidarla, pero todo eso luego lo pague, y bastante caro, perdí amistades, mi vida social, por eso me vine, porque no quería estar más en ese lugar, siento no habértelo dicho Frank- dijo mirando hacia el suelo evitando la mirada del otro
- Gerard- levanto su rostro y lo miro fijo a los ojos- te creo, se veía bastante arpía esa mujer, además algo me dice que te crea, que no me mientes
- ¿en serio?
- si, además no creo que Ray quiera emparejarme con alguien que me quiera lastimar-rio
- créeme que es lo que menos quiero, Frank, yo realmente te tengo mucho cariño, no quiero que nada malo te suceda- tomo su mano
- y no sucederá siempre que hablemos con honestidad, ¿está bien?
- si, perdóname, en serio lo siento mucho
- tranquilo, y perdóname tu por mi reacción- dijo sonrojado
- está bien enano, eso me demuestra cuanto te importo- sonrió
- te dije que era bastante, bueno, creo que ya debo irme- dijo mientras se levantaba
- está bien, te acompaño a la puerta

Frank dejo pasar esta situación por esta vez, pero algo lo hacía creer que no sería la primera ni última vez que se encontraría con aquella mujer, pues si algo quería con Gerard, no descansaría hasta lograrlo, no sabía porque, pero aquella mujer la relaciono inconscientemente con Jamia. Ambos caminaron hasta la puerta de salida.

- bueno, me voy- dijo el más bajo
- ¿debes irte?
- sí, debo volver a casa a despedirme de mi padre
- ¿qué sucede con él? , ¿Se marcha?- pregunto curioso el pelinegro
- sí, pero es solo por trabajo, se va de viaje a Nueva Zelanda, vuelve en unos meses
- bueno, maneja con cuidado, ¿sí?
- claro, eh, ¿no te despedirás de mi?
- ¿adiós?- rio
- Gracioso Way, bueno, entonces me voy- dio media vuelta, pero unos brazos impidieron que siguiera moviéndose
- Que gracioso eres, cuando te despediste así de mí, yo no te hice escena alguna- rio
- no es escena lo que hago, solo te ignoro- sonrió
- maldito, ¡me gustas!- dijo para luego besar al joven de ojos avellana
- y tu a mi- respondió luego de unos cuantos minutos
- Frank, te prometo que no verás más a Lynz en este lugar, lo juro- dijo tomándolo de la mano
- espero que así sea, adiós- dijo luego de darle un rápido y fugaz beso

Frank comenzó a caminar hasta que llego a su auto, pero para su sorpresa Lynz, la misma mujer que había besado a su no-novio se encontraba esperando por él.

- Asique tu eres Frank- sonrió
- y tu una loca, ¿no?- sonrió con la misma simpática que poseía aquella mujer
- ¿loca porque? ¿Por venir por lo que es mío?
- pues ya no es tuyo, por algo te desprecio, ¿no?
- mira, el único loco aquí es Gerard, ¿cómo se le ocurre creer que le pueden gustar los hombres? Frank, por favor, mejor aléjate de él si no quieres salir herido, Gerard no es gay
- Lo sé, y yo tampoco- sonrió
- ¿y entonces porque están juntos?- pregunto curiosa la mujer de ojos cafés
- ¿y porque tendría que decirte?, en fin, me marcho, pues mi madre me tiene prohibido hablar con extraños- rio, y subió a su auto.


Condujo con tranquilidad y con una sonrisa en su rostro, había dejado a aquella mujer sin respuesta alguna, y no pudo evitar reír, luego de conducir unos minutos llego a su casa, para despedirse de su padre, por suerte aun estaba en casa cuando Frank llego.

- Hijo, ¡al fin llegas! – dijo el padre
- ¿creíste que te irías sin despedirte de mí?- sonrió
- esperaba que no
- ¿por qué esa sonrisa hijo?- pregunto la madre
- no sé, pero me siento feliz
- no será porque me marcho, ¿cierto?- pregunto el mayor
- No, como crees, es solo que me siento genial, bueno papá, que tengas un muy buen viaje y apenas llegues nos contactas, ¿okey?- abrazo a su padre
- sí, no te preocupes, tú enfócate en tus estudios, y si te va bien, te traeré un regalo- sonrió
- ¿qué cosa? – no pudo evitar preguntar curiosamente
- es sorpresa, bueno me voy- dijo besando a su esposa

No podía creer esto, mi padre de tan buen ánimo, era extraño, pero bueno, ¿sorpresa? Que tendrá en mente este señor, espero que no sea una mujer para casarla conmigo, porque no se esperará que su hijo tenga algo con un hombre, jajá espero que no sea una mujer, sino, habrá problemas.


Los días pasaron, y todo iba excelente entre Frank y Gerard, Ray por otro lado había conseguido novia, quien iba a pensar que el pelucón al fin sentaría cabeza, en fin, con Ray nunca se sabía que podría llegar a pasar, una fecha importante se acercaba, el cumpleaños de Gerard, y Frank, pues no pensaba quedarse atrás con eso.

- Ray, ¿crees que piense que olvide su cumpleaños?- pregunto el más bajo
- pues, no sé, Gerard nunca ha sido muy detallista con esas cosas, para el siempre ha sido un día más en su vida- rio
- mmm... No me ayudas mucho pelucón, esa noviecita tuya te está robando las neuronas- rio
- ¿Ann? No, para nada, pero también debo usar mi inteligencia con ella, pues no es fácil
-¡Ray! ¿Cómo dices eso? Es como que solo quisieras acostarte con ella, ¡por favor! A las mujeres se les trata con respeto-dijo el pequeño
- jajá es broma enano, tranquilo, que se cuánto valen las mujeres- sonrió
- bueno, no todas son buenas- dijo haciendo una mueca con su boca
- ¿lo dices por Jamia?- pregunto el joven de voluminoso cabello
- no, sino por Lynz, ella…- fue interrumpido
-¿esa tipa no se cansa?- dijo molesto
- ¿la conoces?
- sí, la ex de Gerard, es una loca del demonio, ten cuidado enano
-¿y porque no me habías hablado de ella?- pregunto molesto
- porque pensé que Gerard quería comenzar desde cero, y con ella, pues nada bueno viene de su mano, ¿me entiendes?
- sí, lo hago, en fin, no será tan fácil para ella alejarme de Gerard- sonrió
- me gusta tu actitud Iero
- jajá gracias, bueno, ya me voy al departamento de Gerard, pues le llevare un regalo por su cumpleaños- sonrió
-¿tu envuelto en un sexy babydoll?- rio ante su pregunta
- ja- ja ¡Pelucón!
- es broma enano
- lo sé, pero no, es sorpresa, asique ni tu podrás saber-
- ¡maldito!
- bueno, si quieres te quedas en mi habitación, vuelvo en unas horas
- no, quede de verme con Ann, ya me voy

Ambos bajaron hacia el living, y en la salida se despidieron, Frank subió a su automóvil, y se dirigió hacia el departamento de Gerard, todo seria sorpresa, supuestamente Frank estos días no estaría en la ciudad porque iría a visitar a sus abuelos, pero era parte de su plan, también consiguió que Ray le sacara copia a las llaves del departamento del pelinegro, y así lograr preparar aquella dichosa cena de cumpleaños, tenía todo en mente, iba con una alegría que se reflejaba en sus ojos, una vez que llego al edificio, bajo con un ramo de flores en las manos, y bolsas con las cosas que pretendía cocinar, subió feliz al ascensor, y cuando este marco el piso 7 no pudo evitar salir con rapidez de el…

Horas antes de que Frank llegara Gerard se encontraba en su cuarto dibujando algo para él, pues ya quería dar el siguiente paso con Frank, cuando regresara de su viaje, le pediría ser novios, el solo hecho de pensar en la cara de su querido aun no- novio le provocaba millones de sensaciones, pero un golpe en la puerta interrumpió esto.

- Hola hermoso- dijo la mujer
- ¿y tú qué demonios haces aquí?
- vine a saludarte, pues es tu cumpleaños
- oh, gracias
- ¿no me dejarás pasar?- pregunto la mujer
- eh, bueno, pasa- respondió ya resignado
- que bella decoración, aun sigues con artes por lo visto
- si es lo único que me queda- respondió el pelinegro
- no creo que lo único, ¿y ese noviecito tuyo?
- ¿qué sucede con él?- pregunto preocupado
- nada, pero es tu cumpleaños, y el no está aquí, me parece extraño
- está de viaje- respondió
- oh, pero que casualidad, pues yo te traje un regalo
- ¿en serio?
- si- dijo quitándose el abrigo que traía puesto
- Lynz, ¿qué piensas, que por venir en ropa interior me acostaré contigo? Jajá, que loca eres- rio
- pues es parte de tu regalo, además Gerard, seamos sinceros, a ti no te gustan los hombres, y eso bien lo sé- dijo tocando la privacidad del pelinegro
- Cerda, ¡no hagas eso! No te atrevas a tocarme, sino…- fue interrumpido
- ¿o sino qué?- pregunto mientras se acercaba más al pelinegro
- sino….- dijo mientras retrocedía al paso que la mujer avanzaba
- ves, aun te pongo nervioso- lo empujo levemente cayendo sobre el sillón
Espero que Ray haya sacado la llave correcta, sino arruinara mi sorpresa.

Frank llego hasta la puerta, ingreso la llave en la cerradura, y por lo visto él fue quien se llevo la sorpresa del día al ver a esa mujer semidesnuda sobre el pelinegro.
-¡GERARD!- grito Frank dejando caer las bolsas

Capitulo 5
- ¿No me dijiste que estaría de viaje mi amor?- pregunto la mujer
- no, y quítate de encima, ¡y no me llames mi amor!- dijo levantándose de aquel sillón
- Gerard… ¿cómo pudiste?
- Frank, no es lo que tú crees, déjame explicarte- dijo mientras avanzaba hacia el más bajo
- ¿qué le explicaras? ¿Qué me llamaste para que celebráramos tu cumpleaños mientras él no estaba?, no le mientas más al pequeño, Gerard tu sabes que es solo un juego para ti, recién me lo dijiste- agrego la mujer con una sonrisa en su cara
- ¿asique un juego? ¿¡Cómo demonios pude ser tan tonto!?- sus lagrimas comenzaban a caer
- ¡NO FRANK, ELLA MIENTE!- dijo tomándolo luego del rostro
- Gerard, por dios, deja de hacerte el bueno, tan solo le romperás el corazón al pobrecito de Frank
- ¡TU TE LARGAS AHORA MISMO! ¡VETE!- dijo tomando a la mujer por el brazo a la cual empujo hasta sacarla de su hogar
- tonto, tonto, estúpido, ¿cómo puedo ser tan inocente?- se preguntaba mientras tomaba asiento en aquel sillón
- No, Frank, mi amor, no le creas, ella vino, yo no la llamé, no tengo su número, lo borré hace tiempo atrás, por favor créeme que no la quiero, yo te quiero a ti- dijo mirando al más bajo directo a los ojos
- ¿y cómo quieres que te crea si estaba ella hace unos segundos aquí?- pregunto mientras secaba sus lágrimas
- porque te lo estoy jurando, te juro que yo no la llamé, no la quiero, es más me da ¡asco!
-Gerard, yo…… no sé- dijo mientras escuchaba un sollozo, pero no era suyo
- Frank, mi amor, créeme, por favor- se arrodillo ante el joven de ojos avellana- nunca sentí nada por ella, hasta Ray lo sabe

- está bien, te creo- comenzó a recordar lo que Ray le comento sobre esa mujer
- ¿en serio?- pregunto el pelinegro sorprendido
- si, además Ray me conto como era ella- seco las lágrimas del mayor- te creo Gerard
- muchas gracias Frank- lo abrazo- no sabes cómo te lo agradezco
-Tranquilo, ven- se puso de pie- levántate
- si- dio pasó a levantarse- ¿qué sucede?
- Feliz cumpleaños mi amor- abrazo al pelinegro
- Frank, pensé que lo habías olvidado- dijo sin soltarse de aquel cálido abrazo
- No lo haría por nada de este mundo, eres el hombre que forma parte de mi vida- sonrió
- sinceramente me encantas enano hermoso- lo besó
-Gerard, creo que mi plan no funciono- menciono luego de aquel beso
- ¿a qué te refieres?
- bueno, a que te quería sorprender, pero la sorpresa me la lleve yo
- si me di cuenta, lo siento mucho
- no te preocupes, es tan solo que tenía todo tan perfecto en mi cabeza que me desilusionó que no fuera así- dijo mirando a los ojos del pelinegro
- pero, a todo esto, ¿no deberías estar de viaje?
- bueno, eso era parte de la sorpresa-
- bien, soy todo oídos- tomo asiento y golpeo a su lado invitando a que Frank hiciera lo mismo
- te mentí, pues sería sorpresa, quería cocinarte una hermosa cena de cumpleaños….- fue interrumpido
- ¡la llave!, ¿cómo abriste la puerta de mi departamento?
- bueno, le pedí a Ray que le sacara copia a tus llaves, pero, si te molesta, te la devuelvo, ten- dijo entregándoselas al mayor
- no, son tuyas, para que vengas cuando quieras- sonrió
- ¿sí?
- claro, Frank, bueno, yo también te tenía una sorpresa, te iba a hablar de algo, pero era dentro de unos días, asique podemos esperar- rio
-¡Gerard Way! ¿Cómo se te ocurre hacerme esperar? ¡Dime ahora!
- No, porque no quiero- sonrió pícaramente
- ¿a no?, pues te obligo- se lanzo sobre el mayor a hacerle cosquillas
- Frank, ¡no! ¡Detente Por favor!- reía como un loco
- No hasta que me digas
- está bien, lo haré, pero no más cosquillas- continuaba con su tierna risita
- okey, dime- dijo regresando a su puesto
- bien, Frank Iero…
- ¿sí?- pregunto curioso
- Te quería preguntar si…
-¿si qué? ¡Por dios Gerard dime de una vez que me mata el suspenso!- grito el menor
- ¿te gustaría ser mi novio?
- ¿Q… que?- sus ojos brillaron
- eso, si quieres ser mi novio- se sonrojo
- Gerard…yo…
- Frank, antes de que respondas, te quiero agradecer mucho por estos meses, me has hecho sentir tan bien, aquella hermosa sonrisa que tienes, no sabes cómo alegra mis días, tus abrazos, tus besos, no puedo contra ellos, me rindo ante ti, por eso quiero que seas mi novio, ¿aceptarías?- pregunto tomando al menor de las manos
- Si, si, ¡sí!- sonrió
- ¿Si qué?- pregunto en tono burlón
- ¡acepto ser tu novio Gerard!- se lanzo sobre el mayor a besarlo


Capitulo 6
Las cosas no podían ser mejor, Frank y Gerard eran novios, el padre de Frank volvería en un mes a la cuidad, y su madre pasaba bastante tiempo fuera de casa ya que se hizo amiga de unas señoras que participan de un club de lectura, donde la madre de Toro también pertenece, en la universidad todo iba bien, Frank comenzó a obtener buenas calificaciones, volvió a tocar su guitarra, lo cual lo hacía sentir muy feliz, pero nada ni nadie se comparaba con su pelinegro, observar esos ojos esmeralda, abrazar ese cuerpo, besar esos labios, traían consigo paz, cariño, y talves “¿amor?”
Este talves era un sentimiento que nunca conoció, pues con su única novia no logro sentir más que cariño, pero talves con Gerard las cosas serian distintas, de algo estaba seguro, no se negaría a aquel sentimiento si se mostraba ante los ojos avellana, pero todo a su debido tiempo, pues todo perfecto como iba, también le provocaba una extraña sensación, algo molesto en su pecho, como bien saben, Frank suele poseer un sexto sentido, y este casi nunca falla, tanta perfección no puede ser eterna, pues debe haber una balance, algo que equilibre el peso del bien con el mal.
Día Lunes, primera clase de la mañana, el profesor les enseñaba a sus alumnos la técnica de como capturar la luz y como pintarla con oleo, ahora Gerard quien se encontraba totalmente nivelado con sus compañeros se sentía bastante cómodo enseñándole sus pinturas al profesor Weider, un tipo de no más de 50 años, cabello ceniza, y una abundante barba. Ese día apareció el, un nuevo estudiante, un joven de intercambio, ahora Gerard no sería el nuevo de la clase.

El joven se presento ante el profesor, y este le designo un caballete y un lienzo donde pintar, pues ya había aparecido en medio de una clase de técnicas al oleo, ahora debía enseñarle su talento al mayor, su puesto fue designado al lado de Gerard, quien miraba con asombro como el nuevo pintaba con facilidad, pero a la vez en su cuadro podía distinguir una emoción no muy agradable sobre aquel lienzo frente a él.

- Rabia- dijo el pelinegro
- ¿disculpa?- pregunto el chico nuevo
- rabia, eso es lo que veo en tu cuadro
- oh, bueno, es lo primero que me vino a la mente- sonrió- Jasper Warren- ofreció su mano en saludo
- Gerard Way- respondió ante el gesto
- y dime, ¿en serio vez rabia en mi cuadro?
- pues sí, ¿hay algo que te este molestando?- pregunto el pelinegro
- mmm… no sé si debería contártelo, pues no te conozco, además soy nuevo aquí- bajo la mirada
- hey, tranquilo, hasta antes de que llegaras esta mañana, yo era el nuevo, se cómo se siente, aun aquí no he encontrado nadie antipático- sonrió- si quieres puedes contarme
- está bien, estoy aquí porque mi madre murió hace unos cuantos meses atrás, 3 para ser exacto, y mi padre decidió que nos mudáramos, pues el dolor para él era mucho, tan solo recordar las calles que recorrieron juntos durante 19 años, asique aquí estamos, pero olvido algo..
- ¿qué?- pregunto curioso el pelinegro
- se olvido de mí, me refiero a que se olvido que yo también tenía una vida en esa ciudad, tenía amigos, una banda, pero no le importo
- pero ¿cómo?, ¿No pudiste despedirte de ellos?
- No, un día que pasamos a visitar la tumba de mi madre, escuche a lo lejos que mi padre se despedía, no comprendí, pero tan solo me di cuenta cuando estábamos dejando la ciudad atrás, llegamos a un departamento, pero no comprendía aun que hacíamos ahí, hasta que mi padre me aclaro que era donde viviríamos, donde renovaríamos nuestras vidas, y que las cosas materiales no importaban, luego la mudanza las traería.
- ¿y no le dijiste nada a tu padre?
- pues, la verdad no, porque esta aun muy dolido con la muerte de mamá, por alguna razón se sobrellevarlo mejor que él- sonrió

- Chicos, menos palabras y más acción- dijo el profesor en tono de orden- me refiero a Way y al nuevo- miro a los jóvenes.

Los chicos volvieron a sus cuadros, ninguno dijo palabra alguna, pasaron así los 45 minutos que restaba de clase, hasta que el timbre los hizo reaccionar.

- Gerard, perdón por haber hecho que el profesor te llamara la atención- dijo triste el nuevo
- tranquilo, es la primera vez que lo hace, además no es tan malo como se ve- rio
- jajá eso espero, porque realmente amo el arte y no por un profesor pretendo rendirme
- eso es bueno, no deberías hacerlo, eres muy bueno pintando- dijo el pelinegro
- tú no te quedas atrás Way- agrego el nuevo-
- y ¿qué harás ahora?
- pues, no sé, aun no logro ubicarme en la universidad-
- si quieres te llevo a la cafetería, y a conocer un poco de esta institución- se ofreció amable el pelinegro
- ¿en serio?
-claro, ¿vamos?
-está bien

Ambos comenzaron a conversar mientras recorrían el lugar, Gerard pudo notar que el joven se desenvolvía con más facilidad ante él, algo lo hacía recordar a su hermano menor, el que ahora, ya no forma parte de la familia, todo por causa de un accidente que le costó la vida, y la mitad del corazón de la familia Way.

-¡Gerard!- un grito a lo lejos y un joven que a la vez se acercaba corriendo
- ¡Hola enano!- lo recibió con un abrazo
- estuve buscándote hace bastante tiempo- dice intentando retomar el aliento
- Frank, si fumas tanto, tendré que conseguirte un tanque de oxigeno-rio
- Jajá quien lo dice, tu fumas más que yo- beso la mejilla del mayor
-bueno, me retiro, los dejo- agrego el nuevo
- oh, disculpa, que tonto de mi parte-
- Frank el es Jasper, un nuevo alumno de mi clase
- un gusto- estiro su mano en forma de saludo
- lo mismo- respondió el nuevo
-y ¿qué hacían?- pregunto un Frank más descansado
- bueno, le enseñaba la universidad a Jasper
- sí, Gerard fue muy amable en hacerlo-
-oh, sí, Gerard tiene muchas cualidades hermosas- agrega el más bajo
- Frank, silencio- dijo sonrojándose el mayor
- si me di cuenta Frank, es muy simpático además
- sí, bueno, los alcance para preguntarte Gerard si ¿quieres que salgamos esta noche?
- Oh Frank, lo siento, pero me ofrecí a enseñarle la ciudad a Jasper, ¿lo dejamos para mañana?
- pero no importa Gerard, sal con Frank, lo podemos dejar para otro día- sonrió
- No, está bien, conozcan la ciudad juntos, a mi me vale un carajo- dio pasos rápidos alejándose de ambos
- ves, debías ir con él, ahora está molesto, y todo por mi culpa
- no, no es tu culpa, pero Frank es algo dramático, aun saldremos, ¿no?
- si quieres
- Claro que quiero, vamos a clase ahora


Aquella tarde paso rápida, por un lado un Frank molesto camino hasta la casa de su amigo, golpeo impaciente por la demora de Toro, hasta que la puerta se abrió.
- Hey, tranquilo, que la puerta no es de acero-dijo algo molesto
- perdón, es que te demorabas mucho
- si la rompes la pagas enano- rio
- en fin, ¿puedo pasar?
- claro, entra


Ambos pasaron al living comedor de Toro, Frank bufo algo molesto antes de dejarse caer en el sofá junto a su amigo.

- Frank, ¿qué sucede?- pregunto Ray
- Nada, ¿que no puedo venir a verte sin estar pasando por algo malo?- pregunto molesto
- Hey, cálmate, tu vienes, casi hechas abajo mi puerta, y de tus ojos salen llamas, y ¿me dices que no estás molesto? Claro y yo soy la mona Lisa- rio
- Bueno, cara de mono si tienes- sonrió
- ah claro, además de tratarme mal, ahora vienes a burlarte de mi bello rostro, Frank, admite, me tienes envidia- rio
- jajá, gracias Toro, eres el primero que me hace reír en el día
- pues bien, para eso estoy, ahora dime, ¿qué sucedió?- pregunto acercándose más al pequeño
- un chico
- Gerard, lo conozco, es tu novio tonto- golpeo la cabeza de su amigo
- no, otro chico-
- ¿Qué?, ¡no me vengas con que te gusta otro chico enano!
- no, tranquilo, es solo que lo vi con un chico
- ¿y qué tiene de malo eso?
- pues, el chico, lo miraba de forma extraña, una mezcla entre atracción y algo más
- Enano, tu novio es bastante guapo, es obvio que la gente le lanzará miradas así, tranquilo, y ¿quién es ese chico?
- bueno, es el compañero nuevo de Gerard
-mmm... Carne fresca
-¡cállate! Demonios Ray yo vengo en busca de tu ayuda y tan solo me molestas- dijo levantándose
- ¡hey! Detente hulk, bien, ¿que tiene ese chico que tu no tengas que te provoca esta reacción?
- pues es alto, cabello oscuro, piel pálida, ojos azules, nariz respingada, es buen mozo- dijo tapándose el rostro con un cojín
- oh, pues perdiste enano- rio
- ¡Ray!
- jajá, te dije que un día me vengaría de ti, pero bueno, Frank, son celos, pero tranquilo, Gerard es tuyo
- ¿en serio crees que son celos?
-pues claramente, además yo se que Gerard no te engañaría, está muy atontado contigo
- creo…
- Frank no arruines lo que tienes con el por simples celos, que un día lo terminarás hastiando, y el herido serás tu
- está bien, tienes razón, gracias pelucón


Por otro lado de la ciudad, Gerard se encontraba en un café junto a su nuevo amigo, luego de dar vueltas por la ciudad, de entrar a una exposición de fotografías, decidieron ir a beber algo más fuerte, compraron unas cuantas cervezas, esta sería la celebración, o más bien, la bienvenida de Jasper a la ciudad.

- Bueno, creo que esta es la última lata que nos queda- dijo el pelinegro
- sabes, yo no suelo beber- rio- pero tu compañía lo hace más grato
- oh, gracias, pero por favor no te pongas a llorar ahora- rio
- no te preocupes, que no lloro tan fácilmente, además, ¿porque he de hacerlo?- pregunto acercándose al pelinegro
- pues no losé, solo lo dije de broma, nada más- comenzó a retroceder
- tranquilo Gerard, que no haré nada malo- dijo acercándose más al mayor
- No, Jasper, no hagas….
- ¿hacer qué? ¿Esto?- se lanzo sobre el mayor a besarlo
- eso, ¡no!- dijo alejando al joven
- Gerard, se nota que te gustan los hombres, tranquilo, a mí también, no le diré a nadie
- es tarde, mejor te vas- dijo poniéndose de pie
- está bien

Ambos caminaron hacia la puerta, Gerard iba tras el nuevo quien llevaba la cabeza baja, ¿vergüenza talves? ¿O dolor al rechazo de Gerard?, con el alcohol ingerido por el de ojos azules no podría saberse que pasaba por su mente, sin que garabatos salieran de su boca, pues le costaba mucho armar una oración.


- Bueno, me voy
- está bien, nos vemos mañana
- Gerard, lo siento, pero…- beso nuevamente al mayor
- no, no hagas eso, si tan sabio fuiste de darte cuenta de que me gustan los hombres, también te hubieras dado cuenta de que Frank es mi novio-
- Oh, no lo sabía, ahora entiendo porque se molesto
- sí, pero bueno, mañana cuando estés sobrio conversaremos esto, pues no creo que lo vayas a recordar-
- Gerard perdóname, lo siento mucho-
- tranquilo, ahora vete con cuidado, que el taxi que llame esta abajo esperándote
- muchas gracias- dijo para luego abrazar al mayor
- de nada, nos vemos mañana- cerró la puerta

Gerard ya cansado camino hasta el baño, lavo sus dientes, su cara, pero un golpe en la puerta evito que se dirigiera a su cama.
- ¿qué olvidaste ahora Jasper?
- ¿Jasper? ¿Ahora engañas a tu querido Frank, cariño?- pregunto la mujer
- oh, Lynz, ¿qué haces aquí?
- pues pase por el vecindario, y pensé que sería bueno pasar a visitarte- sonrió
- ¿Lynz, tu pensando?, me sorprendes- rio
- Gerard, ¿estuviste bebiendo?
- eh algo, en fin… – el hipo apareció sin previo aviso
- haber, déjame a lo menos prepararte un café
- bueno, pasa

Luego de cerrar la puerta, Gerard se dirigió a su habitación a ponerse pijama, mientras que Lynz le preparaba el tan mencionado café, que pensándolo detenidamente, no sería tan malo, ya que a la mañana siguiente tenía clases.

- ten- dijo la mujer luego sentándose junto al pelinegro
- gracias, ¿pero por qué tanta amabilidad?
- bueno, vine a hablarte sobre- calló unos segundos- de nosotros
- Lynz, entiende, no hay un nosotros- dio un sorbo a su café- ya no más
- no te preocupes, que no lo digo de pareja, sino, como amiga
- ¿amiga? – pregunto sorprendido
- pues sí, yo aun te tengo mucho cariño Gerard, y bueno quisiera que arregláramos las cosas como adultos, ¿qué me dices?
- Bueno, creo que podría hacer eso

No dejare las cosas así, Gerard no puede pensar que soy un adolecente que se cela con cualquier cosa, asique iré a hablar con él, no dejare que unos malditos celos nos arruinen.

Toma las llaves una vez que está en al ascensor del edificio, número 9, el piso donde su amado novio habitaba, esta vez le haría caso, usaría la llave que tenia, y pretendía sorprenderlo, pero, al parecer otra vez aquella sorpresa se la llevo el ante aquel abrazo que sus ojos presenciaron.

- ¿Y ella que hace aquí?- pregunto el más bajo
- Frank, ¿tú qué haces aquí?- pregunto el pelinegro soltando los brazos de la mujer
- pregunte primero, ahora ¡RESPONDE!
- bueno, creo que mejor me voy- dijo levantándose la mujer
- no, tú te quedas, el que se va soy yo- camino molesto hasta la puerta
- Frank, detente, ¿en serio te molestaras por un simple abrazo?- dijo tomando al menor de la mano
- Gerard, no es eso, es ella, prometiste que no volvería a entrar – dijo mirándolo a los ojos
- lo siento, fui yo la que entro y se ofreció a prepararle un café a Gerard, bebió bastante
- ¿ah?
- Lynz, ¿por qué mejor no te vas?
- No, dime Lynz, ¿te querías aprovechar de el ebrio? Que patética mujer ¿no?, o ¿no sabías que somos novios?- pregunto en tono burlón
- no lo sabía, y creo que el chico que salió antes de que yo llegara tampoco tiene conocimiento de aquello
- ¿qué chico?- pregunto Frank sorprendido
- Jasper- dijo en tono bajo el mayor
- oh, ¿el nuevo?, por lo visto te hiciste muy cercano a él ¿no?
- Frank, no es nadie, es solo un nuevo amigo
- tranquilo pequeño, Gerard suele darle besos y abrazos a sus amigos, un momento, pero entonces tú también eres solo su amigo, tal y como lo es Jasper, ¿no?- dijo esto último para luego cerrar la puerta del hogar de Way

- ¿¡Beso!?- pregunto un Frank molesto

Capitulo 7
- No le hagas caso Frank, Lynz miente
- Gerard no me respondiste, ¿besaste a Jasper, sí o no?
-No, no lo bese- dijo el mayor tomando las manos del más bajo
- entonces ¿porque estaba hablando esas cosas Lynz?- pregunto tomando asiento
- pues, tu sabes que ella es así, además tu sabes que nunca te engañaría, Frank yo te quiero demasiado, ¿no lo entiendes?
- Gerard estos celos terminaran aburriéndote de mí, y talves….
- ¿Talves qué?
- talves, deberías alejarte de mí- dijo con tristeza
- Frank, ¿estás loco? ¿Cómo se te ocurre pedirme eso? Yo no te dejaré, y tus celos, son tiernos, me demuestran cuanto me quieres, créeme que me hacen sentir importante- sonrió
- a ti si, a mi me comen vivo
- ¿explícate?- dijo tomando asiento junto a Frank
- bueno, me siento muy inseguro Gerard, ella como te coquetea, como llega a tu departamento, ya van tres veces que la encuentro aquí- dice molesto
- Frank, ella no me gusta, ¡entiéndelo!
-¿y él?
- ¿Jasper?, no, no me gusta- dijo mirando a los ojos del menor
- pero tú a él sí, me di cuenta, como te miraba, como trataba de entender tus bromas para reír contigo, Gerard, en serio, me siento muy inseguro, creo que mejor me voy- dijo levantándose
- Frank, espera, ¿en serio me crees capaz de engañarte?- pregunto tomándole la mano al menor
- No sé, la verdad ya no se qué pensar, y me odio a mi por desconfiar
- ¿desconfías de mi?- pregunto con tono triste al menor
- no sé si de ti, pero estoy seguro que lo hago de los demás que se te acercan, siento que talves eres mucho para mí Gerard, perdón, pero necesito irme- dijo abriendo la puerta
- Esta bien, Frank, ve, tu sabes que puedes hablar conmigo cualquier cosa, y no olvides que te quiero, que no soy mucho para ti, eres tu perfecto para mí- dijo para luego besarlo
- Gerard tu besos son lo mejor, eres lo mejor, nos vemos mañana, ¿okey?- beso nuevamente al pelinegro
- sí, descansa amor
-adiós
-Te amo… -dijo el pelinegro, pero Frank ya se había marchado.

“¿Te amo?” ¿Realmente había dicho aquella frase? ¿Cómo podía estar pasando esto?, muchas preguntas en su cabeza, pero solo una respuesta, Frank, es él quien genera estas emociones en el mayor, quien lo hace hervir de rabia, de cariño, de ternura, de millones de sensaciones que nunca pensó que conocería, como aquella vez que sintió mariposas en su estomago al saber que se encontraría con Frank a solas en el bar, aquellas que cada día que escucha el nombre del de ojos avellana, aquel nombre que invade su rostro reflejándolo en el alegría, en una sola sonrisa, por el los días podían estar lluviosos, tormentosos, pero teniéndolo a él a su lado, podía ver el sol, y aquella luz, es Frank.
Un Frank bastante confundido llego a su hogar, subió a su cuarto y tomo su guitarra, comenzó a rasquear las cuerdas que tanto solían calmarlo, pero esta vez no lo lograron con la efectividad como en ocasiones anteriores, algo estaba pasando por su mente, su cuerpo entero temblaba de nervios, cosquilleos extraños en su piel, cabellos erizados, ya no podía seguir así, estaba a punto de perder el control, pero ¿de qué? ¿Qué exactamente estaba viviendo Frank en aquel momento?
Ni el joven tenía conocimiento de aquella respuesta, pues era una sensación que lo hacía respirar agitado, ponerlo nervioso ante el mayor, ante Gerard, pero temía, estaba aterrado que todo esto estuviera relacionado con esa frase de 5 letras, no podía siquiera escribirla en su mente, no quería que fuera su primera vez, y que talves no fuera correspondido.

Los días pasaron así, semanas, Frank no fue a la universidad, el primer día lo intento, pero no logro concentrarse, al momento de salir del salón de clases, se encontró con Jasper, el chico nuevo, muy cariñoso conversando con Gerard, observándolo coquetamente, Frank sentía tantas ganas de ir y romperle el rostro a golpes, pero no podía, algo lo detenía, ¿cómo podría ser el capaz de aquella acción cuando no podría darle una explicación a Gerard sobre lo que siente? ¿Acaso actuar de esa manera mejoraría las cosas, o aclararía la mente de Frank? No, esa fue su respuesta, dio media vuelta y decidió marcharse sin ser visto. Tres semanas ya habían transcurrido desde que Frank no iba a clases, tres semanas que corto toda clase de comunicación con Gerard, tres semanas que lo comían vivo, que los ánimos lo llevaban por el suelo, reía al pensar en la depresión, pero los síntomas que poseía en su estado anímico, se encontraban muy cerca del diagnostico.

-Frank debes comer algo- dice la mujer golpeando la puerta del menor
- no mamá, entiende que no tengo apetito, déjame en paz- grito desde dentro del cuarto donde se encontraba
- Hijo me tienes preocupada van días sin que comes
- mamá, estoy bien- dice abriendo la puerta- solo quiero descansar, ¿sí?
-Pero hijo, has perdido muchos días de clases, ¿cómo lo harás con tus estudios?
- Mamá solo te pido esta vez que me dejes elegir, ¿está bien?
-Okey- dice besando la frente de su hijo y retirándose de la puerta

Frank volvió a cerrar la puerta de su habitación, llevaba días sin salir de ahí, su cuarto estaba hecho un desastre, su guitarra tirada en una esquina con una cuerda restante, y un Frank que no sonreía, volvió a tirarse sobre su cama, ¿qué más le quedaba hacer? Por lo visto la cobardía se apodero del joven de los ojos avellana.

-revisare mi celular, dios 100 llamadas perdidas de Gerard, y oh muchos mensajes, los borraré, ¿a quién quiero engañar?, yo no soy para él, creo que Jasper está a su altura, pero me duele, me destroza por dentro pensar tenerlo lejos, talves por eso me aislé, de él, del mundo, ¿cómo se encontrará Ray? no se dé él desde que producto de una discusión lo mande al demonio, dios Frank, si tan solo…..- sus pensamientos fueron interrumpidos por un golpe en la puerta.

Capitulo 8
-Mamá te dije que me dejaras solo, no comeré- grito el joven

Luego de unos golpes la puerta se abrió, Frank ni siquiera giro el rostro para ver quién era, pensó que su madre vendría con un sermón ya preparado para que recapacite sobre su vida, pero no tenía ganas si quiera de dejar la cama.

-Mamá te dije que estoy bien- bufo el menor
-Asique así luce tu habitación- no era la voz femenina que Frank creyó
-Tu- dijo tomando asiento en su cama- ¿qué haces aquí?
- bueno, vine a verte, por lo visto quisiste desaparecer de la faz de la tierra ¿no?
- mataré a mi madre, le dije que no dejara entrar a nadie- dijo molesto
- no es su culpa, yo le rogué que me dejara entrar, además no es culpa de la adorable señora de tener un hijo tan molesto- rio
- ¿vienes a reírte de mí? Si es así, cierra la puerta al salir- dijo para luego volver a su posición inicial sobre su cama
- No, no vine a eso- tomo asiento en la cama del menor- vine a conversar contigo
- Gerard, yo no quiero hablar
- Pero debemos hacerlo
-¿Tú no entiendes que no quiero? ¡NO QUIERO!- grito mirando fijamente a los ojos del pelinegro
- por Dios Frank, ¿qué demonios le sucedió a tu guitarra?- camino a examinar el instrumento
- Gerard, te estoy hablando, no me ignores- dijo molesto
- Pero ¿cómo puede alguien hacerle esto a este hermoso instrumento?- dice luego de tomar la guitarra en sus manos
- ¡Hey! Te estoy hablando, ¡GERARD WAY!- dijo poniéndose de pie y frente al mayor
- ¿Dime?- sonrió
- ¿porque me ignoraste?- dijo molesto
- porque aprendí del mejor ¿no?- dice mirando al menor
- no, o sea, ¡arg! Me sacas de mi cabales -bufo
- pero a lo menos te hice dejar esa cama, por lo visto ni bañarte has hecho- rio
-Dime, ¿qué quieres?- dijo luego sentándose en el borde de la cama
- hablar- se sentó junto a Frank- de nosotros
- Gerard- bajo la mirada- no lose
- Frank, por favor- tomo el rostro del menor para poder observarlo
-Gerard, si me aleje es porque talves sea lo mejor
-Frank que tonto eres- lo abrazo
-No, Gerard, yo también tengo algo que hablar contigo- dijo mirando al mayor
- bueno, comienza
- no, tu, viniste desde lejos, comienza tu
-¿ambos al mismo tiempo?-rio
-Okey
-Frank yo te a….
-Quiero que terminemos
-¿Qué?- dice levantándose- Frank es una broma, ¿cierto?, ¿esta Ray escondido en tu baño?
-No, es cierto, creo que es lo mejor para ambos
- ¿¡COMO MIERDA ME PIDES ESO!?
-Gerard cálmate, tú me pediste que habláramos, pues eso estoy haciendo
-Claro y ¿resulta que ahora yo debo bancarme mis gritos porque a ti te molestan? Que egoísta eres Frank- dijo molesto
-No, todo menos egoísta, por eso te dejo libre, es por eso, puedes comenzar una vida de nuevo, con alguien más, eres joven, hermoso, ve, se libre, pero conmigo no harás más que sufrir- dijo bajando la mirada
-No, Frank tu no entiendes, lo que me hace sufrir es que me alejes de ti, eso me mata por dentro, por favor dime que esto es una broma- dijo luego arrodillándose frente al menor
-No.-sollozo- no lo es, por favor ya vete
-¡Frank por un demonio!
-¡Gerard vete, se feliz con otro hombre!
- ah, sobre eso se trata todo, ¿es por Jasper?
-No, o sea si, arg, demonios no soporto esta sensación, Gerard él es mejor que yo para ti, ¿que no lo entiendes? El te puede dar cosas que yo no- dijo en un tono triste
-Frank yo todo lo que quiero eres tu-dice tomando el rostro del menor
-te conformas con muy poco
-¿porque te menos precias ante mi?, ¿esa es tu manera de alejarme?
-tan solo vete, por favor- sus lagrimas comenzaron a correr por sus mejillas
-Está bien, ¿pero puedo decirte lo que vine a decir?
-No, mejor no saber, vete, eres libre, te libero del estúpido de Frank Iero
-está bien, si es así como quieres que sean las cosas- sus ojos brillaban a causa de las lagrimas que no quería dejar caer- te respeto, adiós- dijo luego cerrando la puerta.







Capitulo 9

Un Gerard de vista nublada camino rápido por el pasillo que lo dirigía hasta el comedor y luego a la salida de la casa de Frank, a lo lejos se despidió de la madre del menor, pero luego sus pasos eran agigantados, corría, desesperado, su corazón dolía, pero peor se sentía por no haber podido decirle que lo ama, que aunque son jóvenes aun, desea pasar el resto de su vida junto a esos ojos avellana, que tomo un pedazo de su ser, y que no quiere que nadie más que el tenga acceso a eso, pero como nunca pensó, las cosas se vinieron abajo, Gerard conoció el cielo, las nubes, las estrellas con Frank, pero cayó a un precipicio sin previo aviso, y ¿cómo se sentía? Destrozado, dolido, confundido, decepcionado.

Frank se mantuvo tirado sobre su cama, no dejaba de llorar, dolía, dolía tanto, su pecho, tenía problemas para respirar, pero aun así creía que estaba haciendo bien al dejar a Gerard de lado, “Talves debí escuchar lo que tenía que decir”, “no, hubiera sido peor”, la constante lucha con si mismo continuo hasta que el sonido de su celular interrumpió sus pensamientos.

-¿Aló?
-¡Enano! Al fin das señales de vida, ¿cómo te encuentras?
-Ray, yo- su llanto le impedía hablar de corrido
-Frank, ¿estás bien? Me asustas, ¿qué sucedió?- pregunto aterrado
-Terminamos- lanzo un llanto
-Frank, ahora mismo voy a tu casa
-está bien

La conversación termino, Frank no podía hacer más que pensar en Gerard, en los momentos vividos, y en la aparición de Lynz, las reiteradas visitas al departamento de Gerard, y ahora Jasper, ¿cómo demonios podía vivir tranquilo así? No había manera, luego de unos minutos la puerta de la habitación de Frank se abrió de golpe.

- Frank, por dios, dime que escuche mal- dijo el alto sentándose al borde de la cama
-No, Ray- se abrazo al pecho de su amigo
- Frank, ¿pero como paso? ¿Te dijo que no te quería?
- No, yo le dije que era mejor que termináramos- dijo mirando a su amigo
- juro por dios que no te comprendo, me decías que te gustaba, que estabas feliz, que no podía haberte pasado nada mejor, y ¿Ahora me sales con esto?
-Ray, no lo merezco, es mucho para mí- dice mientras sus lagrimas recorren sus mejillas
- Frank, ¿por qué crees eso?
-porque él no está solo, Lynz, y Jasper están ahí para él, ¿cómo puedo competir contra ellos?, simplemente no puedo- bajo la mirada
- Frank, no sé qué decirte, creo que te mencione muchas veces que tus celos terminarían haciéndote decir alguna estupidez, y por lo visto ya lo hiciste, tan solo me queda apoyarte amigo mío- beso la cabeza del menor
- Gracias Ray- se apretó más al pecho de este para iniciar nuevamente tu doloroso llanto.

Gerard caminaba destrozado por las calles del centro de Belleville, no tenía claridad por donde iba, y menos de la hora que era, iba tan sometido en sus pensamientos, en sus recuerdos, pero esto fue interrumpido por un leve choque que dio con una persona.


-Lo siento- dijo el pelinegro sin siquiera observar a la persona
- Gerard…
-Oh eres tu- dice mirando la cara de la mujer
-Sí, tienes lo ojos hinchados, ¿estás bien?- pregunto preocupada
-No, no lo estoy, me siento horrible
-¿estás enfermo?- toco la frente del pelinegro buscando rastros de fiebre
-No, Lynz, me duele aquí- dirigió la mano de la mujer hacia su corazón
- oh, ya veo, ven- tomo la mano del mayor

Ambos entraron a una cafetería, pues bien Gerard ni ánimos tenia para negarse, tan solo siguió a la mujer, necesitaba hablar con alguien, ser escuchado, y talves ella, no sea tan mala después de todo.

-Ahora, dime que sucedió- dice luego de darle un sorbo a su café
-Frank y yo terminamos- bajo la mirada
- ¿en serio?, pero ¿cómo?
- bueno, Frank es muy celoso, nunca pensé que sus celos llegaran a cegarlo, ahora cree que tengo algo con Jasper, pero no es así
-Gerard, la verdad, talves sea mejor que estés sin él, además es el primer hombre con quien estas, las cosas pueden ponerse muy complicadas, ¿no crees?- dice tomando la mano del pelinegro en señal de cariño
- talves tengas razón, pero uno no elige de quien enamorarse, ¿me entiendes?
- claro que lo hago, pero ya verás que esa persona que te corresponda se pondrá frente a ti, y podrás ser feliz, eres joven, tu vida es larga, vamos, tu puedes vivir
- no losé- dijo con un tono triste
- Gee, lo que no te mata te hace fuerte, si necesitas apoyo, aquí estoy
-Lynz, no quiero molestarte con mis tonteras gays
- No eres gay, solo estas experimentando, y eso está bien
- no se sentía como un experimento para mi, se sentía tan real
-tranquilo, yo estoy aquí para apoyarte, ¿sí?
-está bien, gracias- miro a la mujer que lo observaba con ternura

Ray no soportaba ver a su amigo hundirse en la depresión, luego de varios intentos fallidos, logro sacarlo de su casa, el menor se veía más delgado de lo normal, y ¿su hermosa sonrisa?, ni rastros de ella.

-Ray, ¿dónde vamos?
-Frank, silencio, es sorpresa
-Ray, dime ahora, o me bajo del auto
-Tranquilo, dios, parece que la falta de aire libre te puso de mal humor-rio
- lo siento, pero espero que no sea un encuentro con Gerard, o sino…
-o sino ¿qué?- sonrió
-Ray, ¡por dios! Es eso, ¿no?- pregunto asustado
-No, tranquilo que te llevo a pasear nada más


El viaje continúo en silencio, luego de unos cuantos minutos, llegaron al centro comercial, bajaron del vehículo, caminaron hasta llegar a un puesto de comida rápida, la favorita de Frank.

-elige lo que quieras, esta vez yo invito- dijo Ray
-Ray, no tengo hambre
-Enano, no has comido bien en días, no quiero verte desaparecer, además que no te puedes negar a este tipo de comida- sonrió
-está bien, tu sí que me conoces

Luego de pedir sus ordenes, se dirigieron a un mesa para alimentarse, Frank comió hasta que finalmente su estomago no pudo más, Ray por otro lado intentaba cada tipo de broma para sacarle una sonrisa a su amigo, pero fue imposible.

-Ray, y ¿cómo han estado las clases?
-sin ti, aburridas- dice molesto
- lo siento, mañana vuelvo, ¿okey?
- más te vale, porque sino creeré que tengo un amigo emo- rio
- tarado, y ¿cómo van las cosas con Ann?
-……
-¿Ray?, ¿Ray?- sacudió levemente a su amigo
- no puedo creer lo que ven mis ojos- dijo sorprendido
- ¿qué sucede?

No hubo respuesta alguna de parte del alto, Frank tan solo lo observo caminar hasta donde una mujer, no la miro hasta que Ray llego a la mesa con ella, ahí logro darse cuenta quien era, sorpresa, ¿no?

-Enano, mira a quien me encontré- dice enseñándole a la mujer
-Hola-se levanto
-Hola Frank- la mujer le dio un abrazo al menor
-y dinos, ¿qué haces aquí?- pregunto el mayor muy interesado
- pues, trabajo en una disquera, y ando en busca de talentos
-Jamia, Frank es muy bueno con la guitarra, podríamos intentar algo, ¿no enano?
-bueno, no losé, la universidad me quita tiempo
- mentiroso, si ni siquiera vas- rio
-Frank, ¿cómo se encuentra tu familia?- pregunto la mujer
-bien, todos bien
-bueno chicos, debo irme, voy atrasada a verme con una vieja amiga, se cuidan
-claro respondió Ray
-un gusto volverte a ver- toco el rostro de Frank- cuídate- dijo para luego alejarse
- claro- sonrió levemente
-¡Maldito hombre bisexual!
-¿qué sucede?
- eres tan complicado, yo me la he pasado todo el santo día intentando sacarte una sonrisa, y no puedo, y ahora Jamia viene, toca tu rostro y sonríes como niño- dijo molesto
-¿sonreí?
- claro que lo hiciste-
-no lo había notado- toco su rostro


La tarde paso rápida, Ray dejo a Frank en su casa y este le prometió que asistiría el día siguiente a la universidad, no tenia ánimos, pero su mejor amigo había hecho de todo para hacerlo sentir bien, pero no sabía con qué cara mirar a Gerard cuando lo vea pasar, pero debido a su decisión debería acostumbrarse a ello.
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Fearlesstofall



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MensajeTema: Re: Aprobación de luz.   Jue Nov 03, 2011 10:28 pm

Capitulo 10
Al siguiente día, Frank llego a la entrada de la universidad, se encontró con su amigo de abundante cabellera y ambos entraron al salón de clases, al final del día se dirigieron a la salida con rapidez, Frank por suerte no vio a Gerard en todo el día, las facultades estaban bastante separadas, y creía que parte de su suerte era por aquello, si vio a Jasper, pero hablando por celular, no le dio importancia y siguió caminando junto a su amigo.

-Dios, tendré que ponerme al día con las materias- dice algo preocupado
-Tranquilo que yo tengo todo-
-Gracias- le dio una jalada a su cigarrillo- no sé qué haría sin ti- revolvió el cabello de su amigo
-pues yo sé que no deberías hacer
-¿qué?
-Mirar hacia atrás, pues ahí va Gerard.
-Oh- giro rápidamente- talves deba ir a hablar con él, ese día lo eche a gritos, le debo una disculpa
- ¿estás seguro enano?
- creo, no losé, algo me dice que lo haga
- pues bien, te acompaño

Ambos jóvenes caminaron intentando alcanzar al pelinegro, quien fue sorprendido por una mujer que lo esperaba sentado en la cabina de su automóvil
-Hola- dice la mujer dándole un abrazo al mayor
-Hola, Lynz ¿qué haces aquí?- pregunto sorprendido
- pues te tengo que contar algo- tomo al joven de las manos
- sí, dime ¿qué sucede?
-Me dieron un espacio en la próxima exposición de arte del museo
-pero, no entiendo, ¿para quién?
- ¡para ti!
- ¿qué?- pregunto sorprendido
- pues sí, tengo una amiga que trabaja aquí, y tiene contactos con el museo y gente importante, asique le hable de ti, de tus cuadros, y de lo bueno que eres, ese día que te prepare el café tome fotos de tu cuadros que tienes en tu living y se las mostré, quedo fascinada, asique hablo con su jefe y el accedió a darte aquel puesto- sonrió
-Lynz, no lo puedo creer, gracias- abrazo a la mujer

…………..

-Por lo visto ahora no es un buen momento- dijo el pelucón
-no, y no habrá otro, que siga con ella, no me importa- camino rápido alejándose de ahí


Los días pasaron normales, Ray salía con Frank cuando tenía tiempo, y ahora Jamia también formaba parte de aquella reuniones, pues no tenia dónde quedarse, y amablemente su primo le ofreció ayudarla dándole hospedaje, era inevitable encontrarse con ella, pero a Frank ya no le incomodaba su presencia, es más se sentía cómodo hablando con ella, como si el pasado volviera, y lo malo nunca hubiera sucedido, varias semanas siguieron así, Frank ignoraba a Gerard en la universidad, y el pelinegro solo lo veía pasar de lejos, pero no se acercaba.

-Jamia, ven luego, la película ya va a comenzar- dice Ray
- ya voy, estaba preparando palomitas- dice para luego tomar asiento al lado de Frank
- Te han quedado deliciosas- sonríe Frank
-Gracias, pero tan solo las hice como pude- rio


Los tres se encontraban reunidos en la casa de Ray, panorama que se había vuelto habitual, y si Ray no estaba, Jamia feliz atendía a Frank, pasaban horas y horas hablando, o sentados en el living jugando video juegos, aquella tarde una llamada al celular de Ray detuvo todo lo planeado.

- ¿qué?, ¿estás segura que es él?, o sea si, te creo-
- ¿qué sucede Ray?- pregunto Jamia
- sí, le diré, gracias- colgó
-Ray, ¿qué paso?- volvió a preguntar la mujer
-Frank, no sé cómo decirte esto, pero….
-pero ¿qué?- preguntaron ambos al unísono
-Gerard esta en el hospital
- ¿qué?, ¿qué le paso?- pregunto preocupado
- tuvo un accidente automovilístico
- ¿en qué hospital esta?- pregunto luego de levantarse
- en el St. Marie
- Okey, me disculpan pero yo voy a verlo
- Frank, no puedes ir solo, no puedes conducir así como estas
- no me interesa, necesito saber que está bien
- Frank yo te llevo- dijo la mujer- Ray debe salir con Ann
- lo siento pequeño, mándale saludos de mi parte a Gerard-
-okey, Vamos- dijo para luego cerrar la puerta


El viaje fue rápido, por suerte Jamia se ubicaba muy bien en la ciudad, y en tan solo 10 eternos minutos para Frank ella logro llegar al hospital, Frank temblaba de nervios, no sabía cómo se encontraría Gerard, y mucho menos porque la necesidad de saber de él, se estacionaron y entraron al hospital, al pasar a recepción preguntaron por el pelinegro.

-Necesito saber la habitación donde se encuentra Gerard Way- pregunto rápidamente
- ¿es familiar del joven?- pregunto la enfermera
-sí, soy más bien un amigo suyo
-okey, el Sr. Way está en la habitación 33, piso 3
- okey, muchas gracias


Frank y Jamia corrieron hasta el elevador, un Frank preocupado jugaba con sus dedos en forma nerviosa mientras el elevador subía, llegando al piso que marcaron, Frank no dudo ni un segundo en tomar de la mano a Jamia y hacerla correr junto a él, encontraron la habitación y a Lynz fuera de ella hablando con el doctor.

- ¿como esta?- pregunto el menor luego que el doctor se marchara
- hola Frank- dijo la mujer- está bien, fue más el susto el que nos llevamos
- ¿cómo? ¿Ibas con él?- pregunto algo molesto
- sí, íbamos a una galería de arte, y los frenos dejaron de funcionar
- ¿y como a ti no te sucedió nada?
- pues yo siempre llevo cinturón de seguridad, cosa que Gerard nunca hace-
- ¿puedo entrar a verlo?
- claro, pero solo entras tu, no puede entrar mucha gente, yo me quedo con tu amiga- dijo mirando a Jamia
- está bien, Jamia espérame- dice para luego besar su mejilla

-Hola- dice Frank acercándose al pelinegro
-hola, ¿qué haces aquí?
- bueno, supe de lo que te sucedió, que bueno que no fue nada grave
- bueno, me viste, estoy bien, ahora te puedes ir- giro su rostro evitando la mirada del menor
-Gerard, por favor, necesitaba verte
- me ves en la universidad y no me hablas, es más me ignoras, ¿por qué ese repentino cambio?
-Gerard…- dijo bajando la mirada
- Frank, mejor te vas, no necesito verte
- Gerard, me tenías preocupado
-¿en serio? Para alguien como tú que se da vueltas con esa mujer no te creo ni la mitad de lo que dices-
- o no sabía….
- ¿no sabías que la vi? Pues tendré algunas costillas fracturadas, pero no estoy ciego Frank- dijo molesto
- Gerard me preocupas mucho
- no te creo
- es broma ¿no?, claro que me preocupas, demasiado, ¿no entiendes?- dijo tomando las manos del pelinegro
- no lo hago, y menos entiendo porque me pediste que termináramos, Frank yo te amo- dijo mirando fijo a los ojos del menor
- lo siento- baja la mirada
-¿que sientes?
- perdón
- si no hay más que decir, entonces lárgate de aquí, desaparece de mi vida, y no vuelvas a verme la cara, porque esto se acabo- soltó sus manos
- Gerard, yo te quiero- dijo mirándolo a los ojos
- pero no me amas, vete
-pero Gerard, por favor- dijo suplicándole al mayor
- no, ahora soy yo quien no quiere hablar, Frank Iero LARGATE DE MI VISTA, TE REPUDIO, ODIO EL MOMENTO EN QUE ME ENAMORE DE TI, EL JUGUETE SIEMPRE FUI YO ¿NO?, AHORA DE UNA VES POR TODAS VETE Y DEJAME EN PAZ- dijo mirándolo directo a los ojos
-Frank- interrumpió la mujer- la hora de visita se acabo, ven, vamos
- vete con ella Frank, Jamia es mejor para ti, yo me quedo con Lynz, no te preocupes- sonrió sínicamente

Frank no podía creer aquellas palabras, había intentado todo lo posible para hablar con él, quería decirle que si significaba algo para él, que el “te quiero” era verdadero, pero ahora, aquellos ojos esmeralda que tanto adoraba demostraban furia, odio, y ¿quién era el causante de esto?, el, todo había sido culpa de sus malditos celos, de su inseguridad, de la desconfianza de los demás que rodeaban a Gerard, no había más que hacer en aquella habitación, estaba todo dicho, había terminado, y esta vez, para siempre, Frank salió con la cabeza baja, en la puerta se encontró con Lynz, quien se despidió de él, pero este ni siquiera la miro, Jamia tomo la mano de Frank y lo acompaño hasta el elevador, sin soltarlo, una vez en el auto lo abrazo, el joven no la soltó por varios minutos, necesitaba ese apoyo, ese abrazo, necesitaba a alguien que lo comprendiera. El viaje a casa de Frank fue rápido y silencioso, al bajarse e ingresar al hogar del menor no había nadie, su madre talves había salido a aquel grupo de lectura que tanto la divierte, y Frank no quería quedarse solo, no soportaría más soledad que la que siente en su corazón, Jamia lo acompaño a su habitación para cerciorarse que descansara.

-Bueno- dijo la mujer- me voy
- no- dijo tomando la mano de la joven- no te vayas, no me dejes solo, por favor
- está bien cariño- se sentó junto a él en la cama
- gracias- Frank la abrazo
- tranquilo, puedes confiar en mí, todo pasará, ya lo verás- beso la frente del menor
- Jamia, tu ¿cómo pudiste olvidarme?- pregunto evitando la mirada de la mujer
- no lo he hecho, nunca lo hice, asique aprendí a vivir con ello
- pero ha pasado mucho tiempo, ¿aun sientes algo por mi?
- Frank, yo siempre te ame, y para mí un siempre, es hasta el día que me muera- tomo la mano del joven
Frank se sintió tan cómodo, aquella mujer logro relajarlo un poco, pero algo estaba pasando por su mente, no sabía que podría ser, pero su impulso le gano la batalla, al momento de volver a la realidad estaba besando aquellos labios rosa que tan bien lo hacían sentir, y por alguna razón no pretendía separarse de ellos.

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Fearlesstofall



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MensajeTema: Re: Aprobación de luz.   Miér Nov 09, 2011 9:02 pm

Capitulo 11

Los días pasaron, Frank y Jamia no hablaron de lo sucedido, pues si había ocurrido era porque aun habían sentimientos ahí, de parte de ella estaba claro, pero ¿de Frank? El joven se encontraba tan mal, que lo mejor para él en ese momento era reconfortarse en los brazos de aquella mujer, ella sabia como calmarlo, como hacerlo sentir bien. El cumpleaños de Ray se acercaba, el mayor odiaba la sorpresas, asique tuvieron que decirle que planeaban hacer, pero el elegiría a sus invitados, aquella noche los amigos y conocidos de Ray comenzaron a llegar a su hogar, la fiesta iba viento en popa, Frank y Jamia se preocupaban de los tragos, de la organización, trabajaron todo el día en equipo, ahora solo les restaba disfrutar de su obra maestra.

-Chicos esto es genial, muchas gracias- dice Ray abrazando a ambos
- de nada, es lo que mereces primo- agrega la mujer
- además no podrías pasar un cumpleaños triste, ya bastante mal estabas sin novia-
-lose, talves las cosas con Ann no iban tan bien, pero no me echaré a morir por eso, hoy es mi cumpleaños y ¡quiero celebrar!
-Voy a la cocina por algo de beber, Frank, ¿quieres algo?- pregunto la mujer
- claro, lo que sea- sonrió
-está bien- besa la mejilla del menor y se aleja
-por lo visto las cosas van bien entre tú y ella, ¿no?
-no losé, Jamia sabe cómo tratarme, y es mi amiga
-¿amiga? Si, y ¡yo soy virgen! Jajá- rio el cumpleañero
-Tarado, hey ¿qué era lo que me tenias que decir?
- oh, pues, no quiero incomodarte ni nada, pero….- fue interrumpido por el menor
-¿Gerard?- pregunto mirando a aquel pelinegro
-sí, era eso, lo invite, lo siento Frank, pero también es mi amigo
-está bien, es tu cumpleaños, no tengo porque hacerte problemas, tranquilo- sonrió
-Ray, amigo, ¡feliz cumpleaños!- dice abrazando el pelinegro al alto
-Gracias, me alegro que hayas venido Gerard-
-oh, Hola Frank
-Hola- respondió de mala gana
-Hola chicos, ¿cómo están?- pregunto la mujer
-Ray, traje a Lynz, espero que no haya problema, ¿no?- pregunto mirando al joven de ojos avellana
-No, para nada, ¿cierto?- pregunto mirando a Frank
- claro que no, iré a buscar a Jamia que tarda mucho y ya la extraño- dijo para luego alejarse

La fiesta iba muy bien, aunque se sentían las miradas de odio de ambos chicos hacia las novias del otro, por más que intentarán negar que todo iba bien entre ellos, era mentira, un sentimiento tan potente no desaparece de un día para otro, ¿cómo pensaron que podrían olvidar de que el corazón manda, que la mente tan solo actúa en esos momentos por rabia, por venganza, y además quien peor que los dos chicos más tercos sobre la tierra?, era claro que ninguno daría su brazo a torcer. Frank desapareció un momento para ir al baño, luego de unos minutos la puerta se abrió, el pelinegro ingreso sin darse cuenta que Frank se encontraba en el interior de este ya lavándose las manos.
- Oh disculpa, no sabía que estabas aquí- miro al menor
- Tranquilo que yo ya me voy- dijo caminando hacia la puerta
-está bien
-un momento, ¿tu cerraste la puerta?- pregunto mientras giraba la perilla
-no, ¿cómo crees?
- demonios, no la puedo abrir
- que inútil eres a veces Frank- el pelinegro intento abrir la puerta pero tampoco logro nada
- y yo soy el inútil, ¿no?
- cállate- dijo molesto para luego oír una risa del otro lado de la puerta
- ¿quién diablos está ahí?- pregunto el menor
- se quedan ahí hasta que arreglen sus problemas
-Ray no seas estúpido, no tenemos nada que hablar- dice Gerard
- vamos Ray no juegues a esto
- lo siento, es mi cumpleaños, y se los pido como regalo
-está bien- dijo un Frank ya resignado
-nos vemos en unas horas- dice Ray para luego alejarse
- y bien, ¿cómo has estado?- pregunta Frank
-¿crees que porque Ray pidió eso debo responderte?- bufo el pelinegro
- Gerard, tranquilo es solo una conversación
- está bien, es tan solo que me incomoda tu presencia- dijo evitando la mirada del menor
- y ¿tú crees que es muy fácil para mí verte aquí, frente a mí, y tener que aguantarme lo que siento?- pregunto mirando a los ojos del mayor
-¿sientes? Tonterías, Frank Iero no siente, es una roca, un cuerpo sin corazón- sonrió
- y tu eres muy perfecto ¿no?
- Bastante cercano
-estúpido
-imbécil

En otro lado del hogar de Ray se encontraban Lynz y Jamia, actuaban de manera normal frente a los demás, y frente a sus respectivos novios, pero lo que escondían no era nada nuevo, pues Jamia conoció a Lynz en un ensayo de cochera de Gerard, pues el también tenía un proyecto musical donde su hermano menor, Mikey, formaba parte de el como bajista, entonces a simple vista las cosas comenzaban a aclararse.

-Jamia, dime, ¿cómo vas con Frank?- pregunto la mujer tomando asiento sobre la mesa de la cocina
- la verdad todo va bien, aun sé cómo tratarlo, créeme que se me hizo bastante fácil la tarea- rio
- pues Gerard sigue tan ingenuo como antes, jura de rodillas que yo tan solo lo estoy consolando- sonrió
- que tontos, pero que haríamos sin ellos, ¿no?
- la verdad yo haría lo necesario para seguir con él, ya bien lo sabes tu
-claro, que hasta un Way tuvo que pagar por intentar entrometerse- rio
-la verdad él se lo busco, yo le advertir, pero nadie me conoce cuando estoy molesta, y bien, el pago con su vida- volvió a reír
- pero que hay de ese chico que contrataste para sacarle celos a Frank, ¿de dónde lo conoces?
- pues, ¿recuerdas que para el trabajo de cortarle los frenos al vehículo de Mikey contrate a un tipo?
- sí, lo recuerdo
- pues es el, en ese tiempo dependía de las drogas, y fue pan comido para mi, una de estas bolsitas- dijo enseñando el producto- y el tipo hiso todo lo que le pedí
- pero que tal con Gerard, ¿has intentado quedar embarazada como antes?
- claro, ya tuvimos sexo, tu sabes que tan solo lo quiero amarrado a mí, cueste lo que cueste, y por eso su hermano menor ya no vive, si no me hubiera visto la prueba de embarazo que salió negativa, y si no me hubiera amenazado con contarle a Gerard mi querido cuñado seguiría con vida, pero bueno, así es el destino- rio
- me encanta tu manera de justiciar, creo que por eso nos llevamos tan bien, ¿no?
- querida amiga, la maldad corre por nuestras venas- rio


Ya había pasado media hora desde que ambos jóvenes fueron encerrados en el baño, pero ninguno se atrevía a hablar, las miradas se encontraban, pero las palabras no generaban sonido alguno, tercos como ellos no hay, y eso ya lo tenían claro.

- ¿qué tanto me miras?- pregunto el pelinegro
- ¿que no puedes ser amable conmigo?
- no, ¿por qué debería?
- me amas, ¿no?
- no
- no te creo, el amor no se va de un momento para otro, Gerard, por favor, conversemos
- porque he de hacerlo, tú me echaste a gritos de tu casa, y ¿ahora debo hablarte de nosotros?
- Gerard he intentado hablar contigo
- mentiroso, nunca te me has acercado
- si lo hice, el día que volví a la universidad, iba decidido a pedirte disculpas, y talves poder remediar las cosas, pero apareció Lynz, y tú la abrazaste, te veías feliz con ella- bajo la mirada
- no sabía eso
- pues claro, tu solo ves lo que quieres ver, maldito egoísta
- ¿yo soy el egoísta? Frank tu solo piensas en lo que es mejor para ti, solo por miedo me alejaste, ¿o me equivoco?- pregunto mirando al menor a los ojos
- no, no lo haces, pero intente hablarte sobre ello en el hospital, pero tú me alejaste
- pues estaba molesto, te vi con ella, ¿que querías que hiciera? Tú quisiste terminar, y ¿ahora pretendías que te aceptara con los brazos abiertos?
- sabes, eres un maldito imbécil, no se puede hablar contigo- se acerco a la puerta para intentar abrirla
- y tu un estúpido- dijo tomando la mano del menor
- ¿yo porque?
- porque no te has dado cuenta de algo- dijo acercándose rápidamente al rostro de Frank
- ¿de qué?- pregunto nervioso
- de que la puerta la cerré yo, Ray me ayudo- dijo para luego besar al menor

Ahí se encontraban nuevamente, dos hombres apasionados, tercos, necios, pero que compartían sentimientos, que ya no podían soportarlos más, les era imposible mentirse a sí mismos, los besos cada vez se volvían más apasionados, desesperados buscaban la piel del otro, envueltos en una sensación electrizante, la cual fue interrumpida por un golpe a la puerta, un tipo que quería usar el baño hiso morir toda la magia del momento.

- Gerard, esto no debía pasar- dijo alejándose por el pasillo
- Frank…- pero ya era tarde


Capitulo 12

La fiesta continuo hasta la mañana siguiente, la casa estaba hecha un desastre, y Ray traía una jaqueca del demonio, aun así ayudo a sus amigos a limpiar la casa, ya que por más que haya sido su cumpleaños, les debía eso como paga por lo organizado en nombre de él.

- Ray, ve a dormir, nosotros seguimos- dijo Jamia
- está bien, pero ¿Frank vienes un momento?-
- claro


Ambos se dirigieron al cuarto del mayor, Frank lo ayudo a subir las escaleras, al entrar a la habitación tomaron asiento en la cama de Ray.

-Frank, debo pedirte perdón
- si es por lo de anoche, ya no tiene importancia-
- no es por eso, la verdad es que cuando Gerard me lo pidió no pude negarme, además se cuanto lo quieres- miro a su amigo
- sí, pero él es terco, y no quiere entender
- y ¿tú no lo eres? Además de terco eres un miedoso- rio
- no soy miedoso
- entonces dime, ¿es mentira que le temes al amor?
-pues…
- ¿ves? Frank, Gerard te ama, tu lo amas, y ¡no te quieres dar cuenta por miedo!- dijo molesto el mayor
- da lo mismo, el tiene a Lynz, es una buena chica-
- te equivocas, ayer me lleve una gran sorpresa al presenciar lo más vil de mi vida
- ¿a qué te refieres?
- Frank, Jamia y Lynz son amigas
- y ¿qué tiene eso de malo?
- ¿no se te hace extraño que cuando Lynz apareció, luego apareció Jasper?
- mmm… ¿lo dices por lo sucedido en el departamento de Gerard?
- además de eso, y ¿no te parece extraño que ellas sean amigas, y que ahora tu y Gerard ya no sean novios?
- ¿a qué quieres llegar con esto Ray?- pregunto el menor
- míralo tu mismo.


Luego de lo visto todo tuvo un significado claro para él, Jamia seguía siendo la maldita perra de antes, sin corazón, obsesiva, y no le importaba nadie más que ella, y Lynz, pues ella era peor que Jamia, se sintió tan estúpido, tan molesto consigo mismo, no tuvo tiempo de encarar a Jamia pues tenía algo más importante que hacer antes, le agradeció a su amigo, y se marcho de ahí, tomo el auto, y se dirigió a su destino.

Al llegar al departamento de Gerard, recuerda que aun posee esa llave, abre la puerta, y luego de buscar en el living se dirige a la habitación donde la ve a ella sobre la cama del pelinegro, dormida, la sacude un momento, pero no despierta, esta vez la paciencia se le acabo, toma a la mujer con fuerza y la vuelve a tirar sobre la cama.

- ¿qué diablos? ¿Frank?- pregunta sorprendida
- Hola querida mentirosa- saluda con ironía
- ¿qué haces tú aquí?- pregunta Gerard saliendo del baño luego de una ducha
- vengo a encarar a esta perra, porque no hay otro nombre para ti, ¿no?
- ¿qué diablos estás diciendo?- pregunto el pelinegro
- eso que oíste, tienes a un maldita perra sobre tu cama y no te diste cuenta, y yo tampoco, pero ahora tengo pruebas
- Frank si es una escena de celos mejor te largas- dice el pelinegro tomando a Frank del brazo
- ¿qué paso con Mikey? ¿Cómo fue el accidente?- pregunto mirando al mayor
- ¿qué tiene que ver Mikey en todo esto?
- pregúntale a ella- miro a la mujer
- Gerard, por dios, Frank está loco, ¿que tengo yo que ver con eso?
- Mentirosa, tu lo mataste, tu contrataste a Jasper para que cortara los frenos del automóvil de Mikey, además mentiste sobre tu embarazo, y tu hermano, si Gerard el pobre de tu hermano lo descubrió, iba camino a decirte la verdad un día cuando sufrió el accidente que esta perra le provoco
- ¿qué tonterías dices?
- ¿crees que miento? Jasper volvió a ser contratado por Lynz y Jamia, a ¿no sabias?, son mejores amigas, yo me entere hace unos minutos, todo lo tenían planeado, separarnos, cada una quería volver a tener a su novio, no por amor, sino por obsesión
- Lynz, ¿es eso cierto?- pregunto el pelinegro
- no, Frank miente
- mira esto y dime quién miente ahora- dice enseñándole el video que Ray grabo donde se escuchaba todo lo de la noche anterior

- ¡puta de mierda!, te vas ahora mismo de mi casa, TE ODIO, JAMAS TE PERDONARE, ERA MI HERMANO, ¿COMO DIABLO PUEDES SER TAN PERRA?-grito luego de haber visto aquel video
- Gerard, yo lo hice porque te amo- suplicaba la mujer
-Lárgate de aquí, antes de que te mate con mis propias manos- dijo el mayor
- pero Gerard, déjame explicarte- rogo la mujer
- nada, está más que claro, vete ahora, o llamaré a la policía, y olvidate, OLVIDATE DE QUE EXISTO, DESDE HOY ¡PARA MI ESTAS MUERTA!
- está bien, me voy- tomo su ropa y salió del hogar del mayor
- Frank...- comenzó a llorar- ¿cómo pudo hacerme eso?
- tranquilo, Gerard ya paso, no podemos volver el tiempo atrás, pero estoy seguro que tu hermano ahora podrá descansar en paz- dijo abrazando al pelinegro
- lo siento, lo siento tanto- abrazo más fuerte al menor
- tranquilo, que no es culpa de ninguno, nunca pensamos que esto podría pasar, ahora solo queda que regresamos a estar tranquilos, seguir viviendo- sonrió tomando la cara del mayor
- Frank, me siento tan estúpido, ¿podrás perdonarme?
- ya lo hice- limpio las lágrimas de Gerard- tu sabes que te quiero- lo beso tiernamente
- Frank, ¿estás seguro que esta vez no saldrás huyendo de mi?- dijo tomando al menor de las manos
- no lo haré, me quedaré contigo
- gracias- dijo para luego besar al menor

Todo había sido planeado por dos mujeres obsesivas y sin corazón, mujeres que no pensaban en las consecuencias de sus actos, solo vivían cegadas por lo que querían y que no descansarían hasta lograrlo, pero no les duró mucho tiempo.

Los besos comenzaron a tomar más rapidez, aquellas manos recorrían la piel del otro, desesperadas por tocar todo a su paso, las respiraciones comenzaron a agitarse, Gerard deposito a Frank sobre su cama, beso sus labios rosa, luego su cuello, amaba tanto aquel tatuaje, beso su frente, para luego volver a besar sus labios
- Frank, te amo tanto- dijo para luego volver a besarlo
- Gerard…- los jadeos no lo dejaban hablar bien
- ¿dime?... – pregunto para luego besar nuevamente el cuello del menor
- quiero que me hagas el amor- dijo tomando la cara del mayor y mirándolo fijamente a los ojos
- pero ¿cómo te puedo hacer el amor si no me amas?- pregunto curioso
- Gerard, yo te amo- sonrió
- ¿es en serio?- pregunto sorprendido
- sí, Gerard siempre lo hice, tan solo que me tomó tiempo hacerme la idea, pero ahora me doy cuenta que eres todo para mi, eres la persona más importante de mi vida, la luz que me ilumina, y apruebo este sentimiento, y solo tú tienes acceso a él- dijo para luego besarlo


El menor se sentía tan feliz, tan orgulloso de sí mismo por su valentía, que si le había tomando un largo tiempo, pero ahora estaba aquí, besando aquellos labios que amaba tanto, tocando la piel de su amante, de la persona que poseía su corazón, el dueño de su ser. Gerard abrazo a Frank y luego comenzó a quitarle la remera con rapidez dejando a la vista aquella piel blanca que tanto se le apetecía, empezó besando el cuello hasta bajar al pecho del menor, este solo se contorneaba de placer, tomaba al mayor de la espalda apegándolo aun más hacia él, sus pechos transpiraban, se encontraban sumisos en una sensación electrizante que esta vez no dejarían que nadie ni nada la interrumpieran, Frank quito la toalla que traía Gerard, dejando todo aquel cuerpo a su merced, el pelinegro tomo los jeans del menor y los quito con rapidez, sus cuerpos ya no daban más, estaban ardiendo, pero no era esa sensación de sexo, era aquella sensación de necesitar unirte en cuerpo y alma al ser que amas.
- Frank… ¿estás seguro?- pregunto apoyando su frente sobre la del menor
- sí, quiero que seamos uno- beso al mayor
- te amo tanto Frank
- Y yo a ti-

Los dedos del pelinegro empezaban a jugar en el interior del menor, y el pensamiento de duda se esfumó velozmente, Frank cómodo sus piernas alrededor de la cadera del mayor, apretando sus carnes entre sus muslos, sintiendo cosquillas en la piel al rozar la suya, uniéndose dentro de aquella sensación.
El pelinegro miro profundamente por unos segundos al menor, era el momento de comenzar y lo demostró cuando sin previo aviso se metió con una exquisita violencia dentro del menor antes de que este dudara por cualquier motivo, pues esta vez, no podría escaparse.
Ni siquiera intento contener los escandalosos gemidos de placer que el pelinegro le hacía gritar en cada movimiento, no había quién escuchara y si así fuera, ya que las paredes no eran de contextura muy gruesa, de todas formas habría dejado salir en gritos todo ese placer que obtenía por los movimientos del mayor dentro de Frank.
Su sudor goteaba cálido sobre el pecho de Frank, recorriendo cada poro del menor, fundiéndose con el del otro, las manos del menor pellizcaban su espalda, las manos de Gerard apretaban sus hombros, los labios besaban su frente, cada vez que su propio movimiento dentro del menor lo ponía frente a el, y sus labios besaban aquel pecho tatuado que tanto anhelo.

La noche entera los acompañó en la unión perfecta de seres, el amor podía inundar la habitación, los jadeos, los gritos, se escuchaban tras las paredes, pero no les importaba, era su momento, y no pretendían dejarlo pasar, al momento de terminar, sus rostros se juntaron y cerraron aquel último movimiento con un beso, dando paso al último gemido de placer.

-Frank…- dice jadeando- eres lo mejor que me ha pasado
-Gerard...- dice tomando al mayor de la mano-
- Te amo
- yo también te amo- respondió el menor besando al pelinegro para luego descansar sobre su pecho y dormir finalmente abrazado al amor de su vida.



Fin.
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MensajeTema: Re: Aprobación de luz.   

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Aprobación de luz.
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